viernes, 22 de setiembre de 2006

Principios divinos para resolver problemas y Conflictos

Mateo 17: 14-23
Le preguntaba al Señor ¿por que hay gente que recibe tanto y no logra avanzar? Y el Señor me dijo lo siguiente: "antes de plantar hay que remover". Hay gente que tiene deseos de aprender algo nuevo del Señor siempre y Dios le va a dar una semilla, una palabra. Pero antes de plantar hay que remover, eso significa que no sirve de nada recibir una palabra de Dios si no estás dispuesto a remover de tu mente ideas viejas. Por eso hay gente que no soporta la palabra, especialmente los que tienen muchas estructuras, y dicen: "es muy fuerte, muy directo, muy violento, hay muchas cosas que no las entiendo". Hay palabras que recibieron pero como no saben quebrar viejas ideas no avanzan.
Remove tu mente. Ideas que hay que destruir para que, cuando venga la correcta, la semilla pueda germinar y crecer. Todos tenemos problemas económicos, interpersonales, espirituales, el tema es: cómo los resolvemos. Hay problemas que son ocasionales -vienen y se van-, otros que son difíciles y otros son crónicos. Jesús estaba en otro lugar y los discípulos estaban con un montón de gente. Un papá trae a su hijo endemoniado y los discípulos no lo pudieron sacar, empezaron a discutir con los maestros de la ley, la multitud estaba mirando. Llega el Señor y les dice: "No discutan". Enseñanza: donde hay discusión el Señor no está.
Dios no trabaja con discutidores, hay que cambiar la atmósfera de discusión. El padre le dice: "si tu puedes, haz algo". Jesús enojado responde: ¿Si puedo? El padre recapacita y le dice: "Señor creo, ayuda mi incredulidad". E inmediatamente el Señor sacó el espíritu que estaba en aquel muchacho. Hay siete maneras estúpidas de tratar de resolver los problemas y es tiempo de remover. 1. Discutidor amenazante: Consiste en infundir miedo al otro. "No sabes con quién te estás metiendo", "No sabes a quién conozco yo", "Ya vas a saber de mí". Mediante el miedo trata de resolver un conflicto, y nunca se resuelve con temor.
2. Discutidor por la fuerza: Trata de resolver un problema descargándose, diciendo todo lo que se le viene a la boca, mediante el grito, la descarga, el impulso. La persona cree, fantasiosamente, que el que se impone es el que resuelve un conflicto. Nunca es por imposición. Puede que se haga momentáneamente pero después el problema crece.
3. -Discutidor reprimido: Es la persona que guarda para adentro, se calla todo, no dice nada, pero después de un tiempo saca "los trapitos al sol" y cualquier problema se lo activa. Empieza decir: "porque hace cuatro años me dijiste eso que a mí me lastimó". Y no tiene nada que ver con lo de ahora, pero como hace cuatro años se tragó todo, ante el primer dilema lo saca afuera. "Cuando te pedí no estuviste allí". La fantasía del discutidor reprimido consiste en creer de que si se calla y luego saca a la luz va a resolver sus conflictos. Nunca un conflicto del pasado traído al presente se resuelve así.
4- Discutidor "nada me viene bien": Es la persona que cree que mostrando la cara de dolor va a resolver el problema. Cara de víctima, de enojado. La estupidez consiste en que cree que mostrando esa cara a los demás, hará que el problema se resuelva.
5-Discutidor anónimo: Es el que manda e-mails. Es la persona que estúpidamente cree que ocultándose va a resolver un problema, o manda terceros. Discute anónimamente, en lo oculto.
6-Discutidor observador: Es el frío, analítico, que mira y estudia: "Te estoy siguiendo las pisadas", "Estoy esperando tu primer movimiento en falso", "Estoy analizando lo que te sucede". Y creen que resuelven algo pero no es así. Podés hacer todo el análisis que quieras y no vas a resolver nada.
El chico endemoniado estaba en un ambiente de discusión, y el Señor va a traer un nuevo modelo para resolver el problema y es el modelo de fe.
Modelo de Fe
Poner cobertura de fe.
Jesús le dice: "¿Desde cuando le sucede?" Y el padre contesta: "Desde niño". El problema no era del niño sino del padre, porque toda la vida le había puesto una cobertura de incredulidad, y lo ató. Cuando el padre entiende eso le dice: "Señor creo, ayuda mi incredulidad" Y en ese momento Jesús libera al niño porque su padre puso una cobertura de fe. Para resolver los conflictos necesitamos creer. Es poner una cobertura de fe, aprender a cubrir con fe todo lo que está en conflicto, lo que está tomado por el diablo. "Pongo cobertura de fe, declaro que mis hijos vendrán a Cristo", "declaro que prosperaré y que todo me saldrá bien". Y allí Jesús trae el milagro. Estoy hecho para resolver cualquier problema, soy de material irrompible. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Reino de los cielos no es reino de Dios. Reino de los cielos es un lugar, reino de Dios es un método. Jesús dijo: "busca primero el reino de Dios - el método de Dios- y todas las cosas te seguirán". Hay gente esperando el reino de los cielos y gente que nos movemos en el reino de Dios, porque te estoy enseñando las fórmulas del reino de Dios para que prosperes.
Cuando caminas bajo el método divino, el reino de los cielos se establece en tu vida. Cada vez que leas reino de Dios o reino, es el método divino, la manera de Dios de hacer las cosas.
Fe es creer que exceso es mi herencia.
Abundancia, rebalsar, rebosar es el nivel máximo de Dios para mi vida. Creé que esa es tu herencia, que Dios te va a dar mucho más de lo que entendes y pedis, que no nos dará lo que pedimos sino mucho más: mucho más sueldo, mucho más salud, sobreabundancia. Salmo 23 dice: "Unges mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando".
Hemos vivido como cucarachas, siempre orando que Dios nos de lo justito: "Padre, te pido esto y no te pido más". Quiero entrar en ese nivel máximo de Dios, por eso cambiamos nuestra oración: "Te pido que rebalse, que rebose.
Rebalsar es cuando tus manos no pueden agarrar tanto. "Dad y se os dará, medida buena, apretada, remecida y rebosante". Cuando Jesús llamó a Pedro, le dijo "Echad las redes" y las redes se rompieron, eso es rebalsar. La herencia para vos y los tuyos es que Dios te de, te sobre, sobre y súper sobre abunde.
Las mujeres saben de eso, porque cuando van a comprar un vestido, compran los accesorios (medias, zapatos, cartera, bombacha, cadenita, anillito, arito, pañuelito) haciendo juego con el vestido; en cambio los varones vamos a comprarnos un par de medias y compramos solo eso. Lo que hacen las mujeres es rebalsar. Rebalsar es si le pedís al Señor un saco y te da el saco, la corbata, el cinturón, etc. Cuando Dios nos bendice tanto, decimos: "No puedo más Señor". La bendición de Dios es rebosante y si te la da en abundancia es para sembrar. No me voy a conformar con terminar algo, pediré el extra: Señor dame los accesorios, más abundantemente de lo que te pido, estoy listo para recibir del cielo todo lo que tengas para mí. Caminá cada día esperando que caiga algo hermoso del cielo.
3- Fe es hablar lo que oí. Porque viene por el oír, y hablo lo que oigo.
Nunca recibiré lo que critico, si hablo mal de prosperidad no recibiré prosperidad. En la Biblia hay siete mil promesas. La promesa sola no sirve, tenés que hacerla profecía. Una promesa es: "Jehová es mi pastor nada me faltará", "Por las llagas de Cristo fui sanado". Profecía te habla a vos. Es distinto que alguien escuche: "Mi Dios suplirá todo lo que necesito en Cristo Jesús" a que te digan: "Así dice el Señor, "Yo supliré tus necesidades en mi poder". Esa es una profecía. Profecía es cuando Dios me habla a mí, promesa es cuando Dios habla a todos. Mucha gente vive de promesas pero no vive la profecía. Porque cuando oís a Dios, ejerces fe y podes empezar a hablar. Dios me dijo: "Rasqueteá a mi pueblo". Rasquetear es remover, sacar las ideas viejas. Cuando Dios te da una promesa, escuchás que Dios la dice con tu nombre, y al sentir que te hablo, ahí oíste; lo que oíste, hablas y lo que hablas se manifiesta.
4. El problema no es su tamaño sino el tamaño de mi fe.
Mi fe es lo que me da éxito. "No le hables a Dios de tu gran problema, háblale a tu problema de tu gran Dios".
Durante años estuvimos enfocados en los problemas en vez de enfocarnos en la fe. Cuando el Señor llegó, ellos estaban enfocados en el problema: "no podemos sacar los demonios, cómo hacemos". Y Jesús les dijo: "Por vuestra falta de fe" . Tenemos que concentrarnos en fe, porque en lo que me enfoco es lo que crece; si me enfoco en los problemas, se van a agrandar. Una persona puede destruirte la vida si está dos horas contándote una taradse; porque en lo que te concentrás es lo que crece. Dice 1 Juan 5:4 Esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe. Fe es la victoria. Victoria para Dios es tener fe. Para Dios derrota es no tener fe, porque victoria no es hacer las cosas bien sino moverse en fe. Si tengo fe -aunque me haya equivocado- soy victorioso, porque victoria no es hacer las cosas bien sino tener fe. Vencedor en Dios no es no tener problemas, es tener fe y si tengo fe tengo victoria y si escucho lo que Dios me profetiza todo me saldrá bien, porque Dios me dice: "Pusiste cobertura de fe, ahora voy a hacer el milagro".
El foco siempre debe estar en mi fe y tengo que ver cómo hacerla crecer.
A Dios no le interesa que le describamos el problema, le interesa que aumente fe, y para que aumente mi fe, tengo que oír a Dios hablar. Cuando El me habla, yo hablo lo que El me habló y hace el milagro. ¿Alguna vez estuvimos aburridos? Llamó alguien, te cambió el foco y tu actitud cambió. Cambiá el foco, dejá de mirar tanto el problema y concentrate en fe, que es tu victoria, y "Te he dicho que si crees verás mi gloria", dijo Jesús.
"Pastor, voy a dejar mi trabajo para vivir por fe". Si esa fe que tenés no te sirvió para avanzar en tu trabajo, ¿por qué pensás que te va a servir cuando lo dejes? Eso no es fe, es un espíritu de estupidismo que te cayó. Los vagos te enseñaron a vivir por fe, y están esperando que les tiren una moneda y resentidos porque creen que todo el mundo los tiene que sostener.
Fe es oír lo que Dios te dijo que va a hacer, el plan que te va a revelar. (Nunca te revela el bosquejo completo, te da la idea y sobre la idea te movés en fe, y luego te revelará el resto del bosquejo).
Fe no es arrogancia, es pensar como piensa Dios. Fe no es negar la realidad. Por ejemplo si estás enfermo, no es decir "no estoy enfermo". Eso es una estupidez porque estás enfermo, es llamar lo que no es como si fuese. Hablar lo que no es como si fuese, por ejemplo: "me declaro sano en el nombre de Jesús".
Fe no es negar lo que es como si no fuese, es hablar lo que no es como si fuese. Ejemplo: si el médico te dice que tenés cáncer, no es decir que cortas sus palabras, y te repetís que no tenés nada renunciando a lo que te dijo, el médico no es tu enemigo, decile: "Doctor, usted haga todo lo que tiene que hacer humanamente a su alcance, pero yo voy a combatir espiritualmente, rechazo está enfermedad. Declaro que esta enfermedad está en mi vida pero no será mi herencia, porque mi herencia es estar sano en el Nombre del Señor. Y mientras Ud. me da los medicamentos, espiritualmente lo combato y lo corto de mi vida porque mi herencia final es sanidad, Dios me lo ha prometido y yo lo creo". Hay gente que cree que Dios da dolor porque te está purificando. Mentira. Jesús dijo "mi yugo es fácil y ligera mi carga". "Toma tu cruz y sígueme"
La cruz de Jesús fue de dolor para salvación y purificación, la cruz que yo tomo es para multiplicación y bendición.
Jesús dijo: "si el grano de trigo no cae y muere no da fruto". Tenés que morir para dar fruto, no para purificarte. Morir no es mi método, es Su método, y empiezo a dar fruto. "Tome su cruz" es morir a tu método para dar fruto, la cruz es para multiplicación. Ya no vivo yo ahora vive Cristo en mi, por eso me multiplico, porque abundancia es mi herencia. Dios proveerá. Pro es ver, ver más allá. Pedile al Señor que te revele en fe más allá. Jesús les dijo:"Saben por qué no tuvieron fe, porque estaban discutiendo". En vez de ejercer fe discutían y discusión siempre es pérdida de tiempo, hablar del problema también.
Hacé crecer tu fe, disponete a oír para hablar lo que Dios te está mostrando. Jesús dijo: Entonces -cuando pongan cobertura de fe- dile a la montaña..., no dijo pedile a mi Padre que te saque la montaña. No le digas a Dios que te saque el problema, parate delante y declará. Fe es decretar y decretar es fe agresiva, tosca, no es como amor que es cariñoso y trata bien. Fe es bruta, ruda. Fe se para ante la montaña y le dice "córrete allá". Tenés que saber adónde vas a mandar el problema, no puede estar en cualquier lado. Hablá, porque alguien habló y lo puso ahí, lo que nace con palabras se quita con palabras. Alguien lo puso con palabras negativas y se corre con decreto de fe. La fe es agresiva: Córrete. El problema se va y detrás está tu bendición.
Es como el sol y una moneda, si la moneda está lejos de tu ojo ves el sol, pero si te la pones en el ojo no te deja ver el sol. La moneda es el problema, no tiene que estar en tu ojo, tiene que estar lejos, porque cuando ves desde lejos detrás verás la bendición. La audacia de la fe espera cosas grandes.
Jesús dijo: Las obras que yo hice harán y más grandes. No dijo los milagros, dijo las obras. Porque para Jesús un milagro es algo sobrenatural, una obra es algo común. O sea vamos a vivir lo milagroso como algo común. Jesús dijo "las obras" porque va a ser común vivir en lo sobrenatural, será común prosperar, ver ganar miles de personas para Cristo.
Llegó Elías y le dijo a la viuda: "Traeme un pan". El profeta se movió en altos niveles de confesión, altos niveles de fe, cerró el cielo con la palabra que él había oído de parte del Señor. Estamos esperando cosas grandes y Dios nos va a llevar a un nivel donde recibiremos cosas más grandes de lo que nuestras manos pueden recibir.
Primero será medida buena, apretada, remecida y rebosante, dará a nuestra vida. El profeta es un despertador, te habla hasta que despertás, porque empieza el día.
Tengo la habilidad de extraer de otros el poder de la fe. Pablo le dijo: Timoteo, aviva el don que te impartí cuando te toqué.
Cuando un hombre de Dios te da una palabra, te está tocando para avivar lo que está saliendo de vos y lo que te corresponde. Por eso Pablo le dijo: "Te impartí el don pero vos lo tenés que hacer crecer, lo tenés que avivar". Depende de vos, de que te concentres y le digas "Dios te voy a oír hablarme". Y cuando el padre entendió: "Creo, pero ayuda mi incredulidad", su hijo fue libre; ese hombre nunca se olvidó que cobertura de fe resuelve problemas al estilo de Dios.
Oración: Gracias Señor por abundancia, exceso es mi herencia. Gracias porque hoy te he oído hablarme y lo que he oído hablaré. Aumenta mi fe, quiero avivar lo que me has dado y caminar en el nivel sobrenatural; quiero moverme como los profetas se movieron. Despiértame Dios con el poder de tus palabras. Levántame de mi sueño para vivir las cosas gloriosas que vienen. Estamos creyendo que vienen días poderosos, que lo que comenzó en el país se terminará y multitudes vendrán a Jesucristo, que toda nuestra familia adorara tu nombre, que nos darás más abundantemente de lo que esperamos; ponemos cobertura de fe y nos levantamos como valientes, nos ponemos el traje y la armadura de guerra, hablamos tu palabra, caminamos en autoridad divina, dejamos de enfocarnos en los problemas, y miramos a Ti, oímos tu voz, tomamos tus manos, concentramos en tu mirada, Declaramos que todo nos saldrá bien, nadie nos podrá hacer frente, tu estás con nosotros y todo lo que pidamos será nuestro. Te alabamos, te damos honra anticipada, y declaramos victoria en el nombre de Jesús.
Pastor Bernardo Stamateas

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