miércoles, 16 de agosto de 2006

"El arte de sufrir inútilmente"

El arte de sufrir inutilmente

Hechos 12:12


Hay tres clases de sufrimientos

1) El sufrimiento frente a una desgracia, a una muerte, a un accidente. Solamente el que sufre sabe lo que es ese dolor, aunque otra gente haya que pasado por un dolor similar. Solamente el que perdió un familiar, un hijo, tuvo un accidente sabe lo que significa ese dolor. Nos hace pasar por un montón de emociones: bronca ("por qué a mí, por qué Dios no intervino"), por tristeza, por la negación ("Señor, si sanás a tal persona voy a hacer un sacrificio", por ejemplo dejar de fumar). El dolor frente a una desgracia es correcto, inexplicable porque nos ha sucedido algo terrible y el dolor ha golpeado nuestra vida.

2) El sufrir por Cristo. La Biblia dice que muchos de nosotros, por seguir a Jesucristo, seremos perseguidos, de hecho cada vez que lees en la Biblia la palabra sufrimiento, se refiere a eso. A los primeros cristianos los mataban por decir que seguían a Cristo, Jesús dijo: "Felices, bienaventurados cuando os persigan, os calumnien por mi causa, mintiendo, porque grande será su recompensa".

Hoy gozamos de libertad, pero hay países en los cuales decir que se sigue a Cristo significa que lo maten; países en Asia, en África, donde la persecución es muy grande, y sufren por seguir al Señor, por seguir su causa, por hacer el bien.

3) El sufrimiento inútil. La gran mayoría de nuestros sufrimientos son inútiles. El 95 % de los sufrimientos son inútiles, hay gente que sufre por todo.

Siete maneras de ser libres del sufrimiento inútil

Dios no nos quiere en sufrimiento sino en victoria y bendición.

1. Sufro inútilmente cuando me preocupo por otro más de lo que el otro se preocupa

Cuando te preocupás, te enganchás. Por ejemplo te cuentan algo que pasó, una injusticia, te preocupás y querés hacer algo por esa persona pero ella no hace nada. Son las personas que te tiran el problema, te dicen: "Acá está mi dolor", vos te enganchás, soñás con el problema, pensás todo el día en cómo podés ayudarlo y te sentís con el deber de ayudarlo, pero a la persona no le interesa, sólo quiere que te hagas cargo.

Cuando remás más de lo que el otro rema, gastás oraciones, sufrís inútilmente. Nunca te preocupes más de lo que el otro se está preocupando.

2. Cuando sufro por lo que le sucede a los demás

Hay gente que enciende la televisión y llora, mira el noticiero y llora, la novela y llora. El que sufre no necesita de tu sufrimiento, necesita de tu fe. No necesitan que sufras con ellos, necesitan tu compasión, tu presencia, tu oído, una palabra de sabiduría; porque si los dos sufren no lo podés ayudar, pero si te alejás del sufrimiento entonces podes decír: "Señor, está sufriendo, necesito una Palabra divina que le pueda impartir y pueda sacarlo de ese dolor".
Es inútil sufrir con el otro, porque tal vez el otro, necesita tu fortaleza, tu fe, tu unción, tu oído, tu sabiduría.

3. Cuando me auto torturo por mis errores

"¡Qué tarado! ¿Qué hice?" "¿Cómo pude hacer eso?"

Todos nos equivocamos y tenemos que aprender de nuestros errores. Cuando nos empezamos a torturar por el pecado que cometimos, o por el error, estamos sufriendo inútilmente. Si cometiste un pecado, dice la Biblia, que "si lo confesamos al Señor, la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado".
Aprendamos del error, olvidemos los detalles y sigamos adelante en el nombre del Señor, pero ¡no te tortures más!

¿Criaste mal a tus hijos? ¿Te equivocaste con este desgraciado que te robó todo? No te tortures, perdonate a vos mismo, no sufras inútilmente, porque Dios te usará aun con los errores que tengas.

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba de los extremos de un palo y llevaba encima de sus hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua. Soportaba todo el largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón; pero cuando llegaba la vasija rota sólo tenía la mitad del agua.

Esto fue así diariamente durante años. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía perfecta para lo que había sido creada, pero la vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años la tinaja que perdía le habló al aguador diciéndole así: "estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo por que debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir".

El aguador le dijo compasivamente: "cuando regresemos a la casa, quiero que te fijes en las bellísimas floren que crecen a lo largo del camino".

Así lo hizo la tinaja, y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del camino, pero de todos modos se sintió apenada porque al final sólo quedaba dentro sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: "¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Sembré semillas de flores a lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado durante dos años, yo he podido recoger esas flores para decorar el altar de Dios; si no fueres exactamente como eres, con tus defectos, no hubiera sido posible crear esa belleza para Dios".
Dios te usará hasta con tus defectos.

4. Sufro inútilmente cuando no hago nada para salir de mi sufrimiento

"Me siento sola", "soy solita" y ¿qué estás haciendo para dejar de serlo? ¡Hacé algo!
¿Cuántas veces hemos sufrido y no hacemos nada para salir de ese sufrimiento? Si hay algo que te trae dolor, hacé algo para vencerlo, superarlo y aplastarlo, pero no te quedes quieto. Si te sentís infeliz hacé algo para ser feliz, si tenés depresión poné los pies en la tierra y pisala con autoridad pero ¡hacé algo!

5. Sufro inútilmente cuando no le encuentro sentido al sufrimiento

¿Estás sufriendo por algo real, por una dificultad, porque te echaron del trabajo, por que pasó algo inesperado? Tenés que buscarle sentido a ese sufrimiento.

Te dijeron que cuando tengas dolor no le preguntes a Dios "por qué", sino "para qué". ¡No! Yo le voy a preguntar por qué, porque quiero encontrarle un sentido a lo que me está pasando.

¿Te acordás que después de un sufrimiento volviste a ordenar las prioridades en tu vida de otra manera? Y te diste cuenta que te preocupabas por tonterías; pero a raíz de eso que te pasó, ahora te preocupan otras cosas importantes de la vida.

¿Te acordás cuando eras rígido y autoritario hasta que tu hijo se hizo gay, que después de esa crisis, nació misericordia nueva?
Yo lo pude ver en un hombre que era inflexible con los divorciados hasta que su hijo se divorció, entonces vino a mi casa a preguntarle a mi papá que le explique en el griego si se podía volver a casar. Eso fue cuando le pasó al hijo, pero, a cuántos castró antes.

El sufrimiento nos tiene que llevar a algo, tiene que haber un sentido y tenemos que descubrirlo, tal vez conocer algo nuevo de Dios.
Hay gente que tuvo accidentes, que perdió familiares -y no estoy diciendo que Dios les mandó la muerte porque Dios es enemigo de la muerte, de las enfermedades- y conocieron algo nuevo de Dios, aprendieron a sacarle un sentido a ese dolor. Entonces cuando estás sufriendo por cosas inexplicables tal vez, después del dolor te empezás a cuidar un poco más.

6. Sufro inútilmente cuando invierto más tiempo de lo que la situación requiere

¿A cuántos nos pasó que pensamos en una situación más de lo que había que pensarla? Y da vueltas y vueltas, lo analiza más de la cuenta.
Decí: "¡Basta! Me pasó esta desgracia, voy a llorarla, a pensarla, pero hasta ahí..."
Tiene que haber un momento en que haya un alto; hay quienes todavía dicen: "A mi me abandonaron de chica", "a mi me maltrataron y no voy a dejar que me vuelva a pasar".

7. Sufro inútilmente cuando sufro en el nombre del Señor, o sea el legalismo

Hay gente que sufre porque le metieron en la cabeza que tenía que sufrir en el nombre del Señor. El otro día una persona dijo: "Esa iglesia, que hablan de metas, sueños, no es así, la vida cristiana es sufrir como Cristo".

Yo no quiero sufrir como Cristo, porque Él sufrió para que yo no sufra; yo llevo las marcas de Cristo, las marcas del resucitado, que resucitó de la muerte, Él se identificó con mi dolor para que yo me identifique con su victoria. No estoy llamado a sufrir.
¿Cuántos escucharon decir: "destruir el yo", "tu yo tiene que morir"? Sí, tenés que morir pero a la pobreza, a la enfermedad, a lo negativo no a lo bueno.

"Negarte a vos mismo". Sí, me niego a estar pobre, me niego a estar solo, me niego a estar en derrota, me niego a estar enfermo, me niego a mí mismo, a lo malo.
Gente que te dijo: "Si te vas de acá, te van a juntar con cucharita, no te vayas porque te va a ir mal"

Si te vas de esos lugares vas a resucitar, porque donde te controlan, te manipulan, te meten miedo y culpa no se mueve el espíritu de Dios. Porque mi Biblia dice: "donde está el Espíritu de Dios hay libertad"

Un muchacho que asistía a otra iglesia me contó que no le permitían hacer un negocio con ganado porque decían que era sacrificado a los ídolos, comenzó a congregarse con nosotros y ahora cerró un negocio de doscientos mil dólares. Porque cuando salís del error y de la estupidez, te espera una gran bendición.

Dios no te llamó a sufrir, otra cosa es que te persigan por causa de Cristo, pero sufrir en el nombre de la religión y de la autohumillación, no.

Dios nos quiere en victoria. Las palabras preferidas de Dios son éxito, sueño, fe, abundancia, logros, poder, gobierno, unidad. Ese es el vocabulario de la iglesia de hoy.

A otra hermana la llamaron y le dijeron que Dios les había mostrado que si no le oraban a su bebé se iba a morir. Y la mujer salió corriendo, nosotros cortamos esa maldición.
¿Cómo le van a decir que si ese determinado pastor no le oraba el bebé se le iba a morir? ¿De dónde sacaron semejante estupidez? Te meten culpa, miedo, sufrimiento, pero Dios está liberándonos de sufrir inútilmente, Dios está levantando una generación poderosa, en victoria en el nombre de Jesús.

La tradición, nuestra herencia, nos enseñó que Jesús era flaco, débil, medio afeminado y pálido.
Jesús era carpintero, vivió treinta años levantando maderas; vivió tres años caminando de un lugar al otro sin agotarse y sin estresarse. Solamente de Jerusalén a Jericó hizo un camino rocoso, solitario, a 900 metros de altura en un viaje de seis horas, ¿pensás que un hombre que caminó así estaba flaco y débil? ¿Para soportar los latigazos que le dieron durante horas y no haberse muerto?

También nos dijeron que Jesús era pobre, pero no fue así, cuando nació los magos le trajeron oro, incienso y mirra. Con el oro se pagaron el viaje a Egipto. Jesús tenía empresarios con él, Pedro era uno de ellos,. ¿Por qué crees que cuando lo llamó le dio una pesca milagrosa? Porque de la venta de todos esos peces iban a pagar varias campañas.
Tenía gente de dinero, mujeres que lo sostenían (Pablo también tenía gente que lo sostenía).
Tenía una túnica de un solo hilo -era como tener un Armani hoy- porque la gente no vestía túnica de un solo hilo, por eso los romanos echaron suertes porque querían ese vestido. ¿Pensás que el que multiplicó los panes y peces y dio de comer a las multitudes podía caminar en necesidad?

"Pero el dijo no tengo donde recostar mi cabeza" Claro! Porque su ministerio no era par recostar la cabeza, y vos también lo tenés que decir "no voy a recostar mi cabeza, me voy a mover mientras esté en vida para la gloria del Señor."

Jesús tenía su casa, su oficio y supongo que como buen judío en lo humano sabría ahorrar. Tenía un tesorero, Judas, que le robó por tres años y no quebró.
Pedro y Pablo trabajaban con la misma política de Jesús, gente que los sostenía con dinero. Jesús no fue pobre, sus discípulos tenían dinero.

Jesús no era un bruto, sabía cosas del hogar, de dinero, de artesanías, de la vida diaria, del mundo en general, sabía tres idiomas -arameo, hebreo, griego-. Él crecía en sabiduría divina pero era un hombre inteligente. Cuando hablaba no era ningún depresivo aburrido -como muchos pastores-, la gente no se movía escuchándolo durante horas, y se asombraban pensando de dónde saca estas cosas, porque escuchaban palabra fresca de Dios.
Pablo dijo que "Jesús se empobreció", se refiere a que siendo Dios se hizo hombre.
El fue cien por ciento hombre, iba al baño como todos nosotros, pero también fue cien por ciento Dios y los milagros no los hizo con su imagen divina sino como ser humano, como hombre que vivió conectado y dependiendo de la voluntad del Padre.

Un día le preguntaron: ¿Cuándo será la segunda venida? Y Jesús respondió que eso sólo lo sabía el Padre nada más, porque como humano no lo conocía.
Jesús se identificó con mi sufrimiento para que yo me identifique con su victoria.
En Apocalipsis Juan se paró y vio al Señor de pie, su cabeza blanca, su voz era como el estruendo de muchas aguas, su rostro como el sol que quema, tenía un cinto de oro en su cintura. Ese es el Cristo resucitado, como está hoy, es el que reina, el que viene por su iglesia, el que se ha puesto de pie porque Dios lo ha sentado a su diestra y le ha dado un nombre sobre todo nombre, a ese Jesucristo adoramos.

Riqueza no es tener bienes materiales, es acceder a Dios como tu fuente
El Señor no quiere sufrimiento. Por años nos han metido sufrimiento, además del sufrimiento real que tenemos de éste sistema, pero Dios nos librará y caminaremos como Rode.
Pedro estaba en la cárcel preso, mientras tanto en la casa de Marcos estaban orando para que lo liberaran. Un ángel le sacó la cadenas, le abrió la puerta de la cárcel, la puerta de hierro y llegó a la casa. Cuando golpeó y dijo que era él, Rode de la alegría se olvidó de abrirle, les dijo a los que estaban orando que era Pedro el que estaba en la puerta, le dijeron "loca". Uno más místico le dijo: "Debe ser su ángel" (porque hay gente que en vez de callarse, dicen estupideces pero algo tienen que decir).

1. Debo sujetar mi imaginación a las promesas de fe

Hay gente que sufre porque imagina. Imagina algo malo durante mucho tiempo y sufre. Tu imaginación tiene que estar atada a las promesas. Tenés que imaginar lo que Dios te prometió: "voy caminando de victoria en victoria", "Todo lo que haga me saldrá bien", "me veo bendecido, prospero, sano", "me veo un viejo verde porque dice la Biblia que los viejos reverdecerán", "me veo volando como las águilas, como una empresaria, llena de fe, mis hijos en Cristo, mi familia adorando al Señor". ¡Sujetá tu imaginación a las promesas!

2. A media noche vendrán buenas noticias

A media noche Pedro golpeó la puerta.
Media noche en la Biblia habla de crisis, de sufrimiento, de dolor. A tu media noche, a la hora menos pensada, en el momento más difícil vendrá una buena noticia, aquello por lo que estabas orando ha venido a tu casa para quedarse a vivir contigo. Vendrá una buena noticia.
Gedeón con sus hombres, a media noche Israel salió de Egipto; a media noche Pablo y Silas en la cárcel oraron y vino el terremoto; a media noche vendrá el terremoto del Señor; a media noche vendrá la respuesta del Señor. ¡Preparate porque vienen buenas noticias a tu media noche, no importa lo que te ha pasado, a media noche vienen buenas noticias.

Repetí: "Todo lo que el diablo me quitó volverá a mis manos".

Pedro estaba en la cárcel atado; simboliza lo que es tuyo, lo que te pertenece, lo que el diablo te sacó, pero tengo buenas noticias, ahora hay un ángel del Señor trabajando sobre aquello qué Satanás puso en la cárcel, le está sacando las cadenas, le está abriendo las puertas porque lo que salió de tu vida volverá nuevamente por el poder del Señor.

3. Voy a correr de alegría como un loco

Cuando Rode fue a la puerta, salió corriendo y gritando "Pedro , Pedro".
El sufrimiento te tuvo en la cama postrado, te tuvo atado, quieto, porque cuando una persona sufre lentifica sus movimientos, su hablar, no puede cantar, no puede adorar, todo le pesa, todo es agobio. Pero vienen noticias tan poderosas que correrás de alegría, correrás y no te cansarás, irás de un lado al otro, la gente te dirá ¿qué es lo que te ha pasado? Y le contestarás: "He recibido una buena noticia de parte de Dios y mi media noche está terminando".

Te verán correr, te vieron quieto pero ahora viene el tiempo de correr.
Rode dijo: "Es Pedro"
¿A cuántos le dijeron "loco", "estúpido", "secta", "tarado", "tonto", "te lavaron la cabeza"?
¿Por qué le dijeron loca? Porque ella había oído algo que ellos no habían oído.

Enseñanza: Cuando te critiquen, es porque has oído algo de parte del cielo que ellos no han oído.

"Así que loca nada, yo sé lo que oí", le dijo Rode, "yo oí que Pedro vino a la puerta de mi casa, yo oí que Dios tiene un sueño para mi vida, por eso parece que estoy loco pero no estoy loco, ahora estoy más cuerdo que nunca, sé a quien he creído, sé quién está conmigo, sé que todo lo que haga me saldrá bien, para vos estoy loco, porque vos no has oído, estas jugando a la oración; pero mientras yo oraba estaba oyendo y oí que alguien golpeó a mi puerta y es la voz de Dios diciéndome "Todo, todo te saldrá bien".

En ese relato hay tres puertas:


La puerta de la cárcel, representa lo imposible. Esa puerta se abrió.

La puerta que daba a la ciudad, representa la gente que no tiene a Cristo.

Dios no se la abrió, era la puerta de la iglesia, esa puerta la tuvo que abrir Rode.
Enseñanza: "Dios ya ha soltado sanidad, ya ha soltado las multitudes para que vengan -inclusive tu familia- pero falta que ahora abramos nuestra puerta, la puerta de la fe, abramos nuestra vida y digamos "yo voy a ensanchar mi mente, voy a soltar fe, voy a caminar en palabra nueva, voy a recibir".

Quiero decirte que todo lo que estuviste orando, lo que Herodes puso con cadenas perpetuamente, está viniendo para tu vida para quedarse para siempre.
Rode era sirvienta en lo natural, gigante en lo espiritual.
No importa en lo natural quien sos, en Dios podes ser un gigante.

Ella oraba y oía, oraba y oía, hablaba y oía; ajustá tu oído, dejá de hablar tanto y poné tu oído hacia la puerta, porque vienen buenas noticias de parte del Señor. En lo natural no era nadie, pero en lo espiritual fue la primera que oyó y la primera que llevó una buena noticia.
En tu casa serás el primero en oír al Señor y serás el primero en llevar bendición hacia ellos.

Vienen buenas noticias, vamos a dejar de sufrir inútilmente, vamos a caminar en victoria, somos como Rode, estábamos en una casa pero había poder soltándose de nosotros y todo lo que se nos quitó volverá, correremos de gozo, oiremos cosas que otros no han oído, nos criticarán pero seremos persistentes porque Pablo dijo: "yo sé a quien he creído, y sé que El es fiel" y yo lo oí; por eso corro como un loco, sé que todo me será devuelto, que caminaré en victoria "si Dios es conmigo nadie contra mi".

Dios ha abierto la puerta de la cárcel, la puerta de la ciudad está abierta pero cada uno de nosotros tenemos que abrir nuestra puerta, abrirnos a una nueva dimensión de fe, empezar a movernos con autoridad. Ellos estaban orando pero no creían que Dios haría el milagro, pero había una muchacha que sí creyó, que estaba oyendo porque ella sí creyó que Dios podía hacer un milagro.

Soltá tu fe, cree un poquito de que aquello que se te quitó volverá, caminarás y no te cansarás, correrás y no te fatigarás, levantarás alas como las águilas y en ti serán benditas todas las familias de la tierra. Gloria. Viene un nivel de iglesia nuevo, caminaremos con autoridad, ya no sembraremos más con lágrimas, ahora vamos a cosechar con alegría, porque el invierno ya pasó, la tórtola está en la ventana, dice Cantares, y viene la primavera para nosotros. Vienen días gloriosos, soltá tu fe, liberate de las culpas y dale la adoración más grande, más majestuosa.



Pastor Bernardo Stamateas
http://www.presenciadedios.com/

1 Comments:

Blogger Viviana said...

Muchisimas gracias. Acabo de subirlo a mi web. Espero que ayude a las mamas de mi foro.

11:19 a. m.  

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