martes, 31 de octubre de 2006

El plan de salvación


Estimado amigo(a) Dios tiene un propósito
especial para cada ser humano. Quiero decirte que Dios te ama y quiere que
participes de todo lo bueno que el creo y por lo tanto desea librarte del mal
que trae el pecado. El pecado nos aleja de Dios ya que El es Santo y Donde Dios
esta no puede haber pecado. Ahora considere los siguientes puntos a
continuación que presentan el plan de salvación para el ser
humano recordando que todo lo que La
Biblia
dice es la verdad absoluta y completa inspirada por
Dios para salvación de nuestras almas y bendición de todos.



1. En 2 Timoteo 3:26
dice La Biblia

toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para
rederguir, para corregir, para instruir en justicia
".



2. Todo ser humano (sin excepción)
necesita hacer arrepentimiento de pecado. Todos en algún momento hemos
pecado quizás una mentirita o aun con algo más serio cuenta igual
ante Dios.



En Romanos 3:10 dice:"No
hay Justo ni aun uno
" y en Romanos 3:20 dice: "Por
cuantos todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios
".



Las Buenas Noticias: Todavía
podemos arreglar cuentas con Dios sin importar que tanto mal hayas hecho, desde
alguien que quizás nunca rompió un plato hasta una persona que
haya matado, robado y mas, todos por igual necesitan pasar por este proceso y
todos tienen la misma oportunidad de ser salvos por gracia y la fe en Cristo.



En Juan 3:16-17 dice:"Porque
de tal manera amó Dios al mundo que a dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en el cree, no se pierda mas tenga vida eterna. Porque
no envió Dios a su hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para
que el mundo sea salvo por el".



Jesús murió por nosotros
pagando todos los pecados del pasado, presente y futuro de todo ser
humano y resucito al tercer DIA. ¿Conoce a algún otro que haya
hecho algo semejante? El lo hizo por amor a ti y a mí. Lea 1 Corintios
15:1-4



4. Solo Jesucristo Salva: 1 Timoteo 2:5:
" Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los
hombres, Jesucristo hombre
".



Esto nos dice que solo por el nombre de Jesús
puedes alcanzar a Dios, no son los santos ni los Ángeles ni Maria ni Buda
o alguna persona viva o muerta u objeto alguno ni por uno mismo."

Solo Cristo Salva" En Juan 14:6 Jesús
dice:
" Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie viene
al Padre si no es por mi
".



5.Y que si lo rechazamos? "La Biblia" dice en Juan 3:36:
"El que cree en el Hijo tiene vida eterna pero el que rehúsa
creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está
sobre el
".



Romanos 6:23: "Porque
la paga del pecado es muerte, mas la dadiva de Dios es vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro
".



Caería
en condenación
. En Juan 3:18 dice:
" El que
en el cree, no es condenado
; mas el que no cree, ya es condenado, porque no
creyó en el nombre del unigénito de Dios
". ¿Como
te sentirías si voluntariamente dieras tu vida para salvar a un amigo y
luego ese amigo dijera "no me importa"?



6. Y si decido creer en el evangelio de Cristo Jesús?
En Juan 1:12 dice:
"Mas todos los que le recibieron, a los que
creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios". Al
contrario de lo que muchos piensan no todos somos hijos de Dios sino solo
creaciones de el. Quieres ser hijo de Dios? Ahora tienes la oportunidad de ser
hijo de Dios, depende de ti. La alternativa no es aceptable.



7. Entonces como hago para ser salvo? En Efecios
2:8-9 dice:
" Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;
y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se glorié".Como
dice en Efecios no por lo bueno que yo haga seré justificado ante Dios
sino solo por la Fe
en Jesucristo.



Empieza haciendo lo siguiente:



Haz una oración (puedes usar esta
oración como guía o en tus propias palabras) a Dios diciéndole:
"Señor reconozco que soy pecador. ahora me arrepiento de todos los
pecados, perdóname ahora. Jesucristo lávame con tu sangre y purificame.
Te reconozco y te acepto como mi Dios y salvador personal. Recíbeme
ahora como uno de tus hijos. Gracias señor, en el nombre de Jesús
a el sea toda la gloria, amen."



En Romanos 10:9-11 dice:" Que
si confesares con tu boca al Señor Jesús y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10-Porque
con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se confiesa para
salvación. 11-Porque la escritura dice: todo aquel que en el creyere, no
será avergonzado.
En 1 Juan 1:9 dice: " Si
confesamos nuestros pecados, el es fiel y justo para perdonar nuestros pecados
y limpiarnos de toda maldad
".



8. Ahora serás una nueva criatura
de Dios y el olvidara todos tus pecados como si nunca hubieras pecado y habrás
nacido de nuevo en el espíritu. En Corintios 5:17 dice:
"De
modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas
". En Isaías
43:25 dice:
" Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor
de mi mismo y no me acordare de tus pecados”.



Ahora
que eres cristiano te recomendamos lo siguiente:




Lee La Biblia. comenzar con el evangelio según San Juan, es muy sencillo y fácil
de entender.




Separa
algún momento para orar. Dios desea escucharte y hacerlo te
ayudará mucho en tu desarrollo espiritual.









lunes, 30 de octubre de 2006

Ampliando Tus Sueños

¿Dónde están tus sueños? La gente más feliz, exitosa es aquella que ve una oportunidad en cada día.

¿Dónde están tus sueños? La gente más feliz, exitosa es aquella que ve una oportunidad en cada día. Quiero desafiarte a que te preguntes en qué estás soñando. Como hijos de Dios, debemos aprender a ver a través de los ojos de la fe. ¿Cuáles son tus ojos de la fe? ¿Qué estás viendo?

¿Qué piensas? ¿Qué crees que puedes lograr en esta vida? ¿De qué crees que eres capaz? ¿Qué te dices a ti mismo constantemente? ¿Qué ven tus ojos? ¿Las circunstancias que vives o estás creyendo constantemente por algo más, sin importar lo que hoy te rodea? ¿Lo estás confesando?

¿Qué le dices a la gente que está cerca de ti?
Hoy platicaba con una persona que se fue a vivir a EEUU con un conocido. Me contaba que llegó el momento en que este compañero se quejaba tanto, que de diez palabras, ocho eran negativas. Hasta que llegó al punto que no lo podía escuchar más. Di: “He nacido para ser un campeón”. Hoy le quiero hablar a campeones. ¿Quiénes son los campeones? Aquella gente que tiene fe, visión. Nadie llega a ser un campeón si antes no lo ha creído. El día que a ti te den el trofeo del primer lugar, no te habrás hecho campeón ese día, sino desde el momento que lo concebiste, lo creíste. A Michael Jordan le dijeron que no podía jugar ese deporte, pero ¿qué hizo? El miraba todos los días videos de los profesionales de ese entonces; observaba cómo eran premiados, y los veía una y otra vez. Al punto que cuando fue coronado como mejor jugador, relata que ya había subido esa plataforma varias veces en sus sueños. ¿Qué estaba haciendo? Engendrando. No necesitas ser campeón hasta que obtengas los bienes, la esposa, los hijos, los recursos. Lo que te vengo a decir es que Dios te ha llamado con todo lo que necesitas para ser un campeón. Todos llevamos un campeón dentro. El te trajo aquí con un plan bueno. Dice la Biblia que todos los planes fueron preparados de antemano para nosotros. No vas a traer un hijo para hacerle mal. El deseo de un buen padre es que sus hijos salgan, vuelen, lleguen lejos; el mismo deseo tiene Dios para ti. Jesús dijo: “Mayores cosas harán en mi nombre”.

¿Qué está constantemente en tu mente? ¿De qué te llenas la cabeza todos los días? Dime si hoy hubiera tenido un video tuyo de cómo te levantaste, ¿qué miraría? ¿Qué reacción tuviste cuando sonó el despertador? ¿Cuántos creen que los hechos marcan lo que llevamos dentro? Si pudiera ver a qué hora te levantaste, de qué manera lo hiciste, cuáles fueron tus primeras palabras, con qué entusiasmo te vestiste, cuáles fueron tus conversaciones, créeme que pudiera darte un dictamen muy certero de adónde puedes llegar, porque nada lo podemos realizar si antes no lo concebimos dentro. Te desafío a que no importa lo que hayas estado pensando hasta el día de ayer, Dios hoy quiere que salgas convencido que El tiene algo especial para ti en esta vida. Vengo a decirte que nada es imposible para el que cree, que tus ojos deben estar puestos en lo alto, que una persona puede hacer la diferencia. Tú puedes ser ese agente de cambio en tu casa, en la empresa, en la nación.

¿Cuántos conocen la vida de Gandhi? No sé si alguien ha leído su biografía. Fue un hombre que sacó a la India de la esclavitud con Inglaterra, sin pelea, sin armas, sin violencia. Su liderazgo fue tan grande que cuando murió, salen tomas de su entierro donde había millones de personas. Fue tanto el liderazgo, que el mismo pueblo inglés le hizo un homenaje. Vieron que ese hombre era algo tan impresionante, que el mismo enemigo lo honró. ¡Cuánto más tú que tienes el Espíritu de Dios! Todas las cosas que tú puedes lograr las debes de creer primero. Esto viene desde el inicio en Génesis. ¿Qué hizo Dios para hacerle creer a Abraham que sería padre de multitudes? Lo hizo imaginar. Le dijo: “Tú vas a ser padre de multitudes. Cuenta las estrellas, las puedes ver, así será tu descendencia”. ¿Qué le dio? Una visión. Sabes algo, la mente que posees tiene la capacidad de imaginar cosas ilimitadas. El Espíritu Santo no tiene límite. Tú puedes decir: “Hay cosas tan grandes que no creo que las puedo realizar”. Esa voz interna es la que debes aprender a vencer. Si tú eres el primero en ponerte obstáculos, tengo que decirte que no lo vas a lograr. La Palabra de Dios es para locos. Si te pones a estudiar la Biblia, hay muchas cosas que no las vas a entender. No puedes comprender la sabiduría de Dios, pero puedes creer su Palabra. ¿Cuántos están dispuestos a creer que Dios tiene grandes cosas para nosotros?

En mi vida personal en el deporte, desde niño aprendí a creer. Cuando tenía tres años, veía las carreras de motos, los brincos, miraba mucho y quería correr motos. Tanto así que le pedí moto a mis padres y nunca me la daban. Fue tanta la insistencia, que mi hermano, teniendo 13 años, le acababan de regalar una pistola de gas, la cual decidió cambiar por una moto “cincuentilla” que tenía un vecino. ¿Saben para quién? Para mí. Yo creí por una moto. Dios tiene su manera de hacer las cosas y no necesariamente es la que tú crees. ¿Cuántos creen que, en este mismo momento, si estás dispuesto a creer y no dudar y a ser una persona de ánimo, Dios puede hacer un milagro en tu vida? Tienes que aprender a ser una persona que viva del favor de Dios.

Levantarte cada mañana diciendo: “Este es el día que tú has hecho y en él me gozaré; el bien y la misericordia me seguirán todos los días; declaro que tú estarás conmigo; que el negocio que quiero me lo darás, que cada decisión que tome tú estarás conmigo”. ¿Qué actitud tienes? ¿Cómo preparas tu día? ¿Cómo sales a la calle? ¿Sales positivo, sonriendo, cargado del poder de Dios, expectante? Vas a obtener en esta vida lo que tú esperes. Si tú esperas dos, dos vas a recibir; si esperas cuatro, cuatro vas a recibir, porque estás creyendo por eso.

Todas las cosas las vas a obtener no por tu talento, sino porque tienes a tu Padre que está en los cielos. Tienes a un padre que no tiene recursos limitados. Tiene todo, tú eres hijo del Dios que creó este universo. Ve su grandeza, el sol, los cielos, todo lo que El ha hecho y es tu padre, hizo todo. Sus recursos son ilimitados, te ama con su corazón. ¿Crees que para El hay cosa difícil de quererte dar? Tienes que aprender a provocarlo. Hoy puede ser el día que tu negocio crezca exponencialmente. No le pidas al Señor así: “Si tan sólo me dieras un pequeño aumento, con esto la voy a pasar bien”. Cree por cosas grandes, anímate, te vengo a desafiar. Si has perdido la esperanza y has dejado tus sueños, retómalos. Los llevabas desde chico, Dios dice: “Créeme con el corazón de un niño”. Si te dicen de niño que yo soy Superman y me ponen la capa, me crees. Para un niño no hay imposibles. Cuando te piden algo, no te preguntan si lo tienes. ¿Crees que un niño está pensando eso? ¿Por qué te limitas a pensar si vas a llegar a fin de mes?

Génesis 15:5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar.
Y le dijo: Así será tu descendencia.

Génesis 17:4-5 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbres de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será Abraham porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.

Dios lo primero que hizo con Abraham fue que le dio una visión y le cambió el nombre. Tienes que aprender a verte de una manera distinta. Si tú pintaras tu autorretrato, ¿qué pondrías en ese cuadro? ¿Cómo te ves tú? Tú actúas según como te ves. Si te ves como un campeón, como una persona de éxito o una con gracia, así actuarás. Tú tienes el favor de Dios en tu vida. Puedes salir a la calle a declarar afirmaciones a tu vida. Tienes que tener la expectativa de tener un trato especial, si eres hijo del Altísimo.

¿Cuántos van a rechazar todo pensamiento de escasez? Cuando venga uno de estos pensamientos, debes reprenderlo en el nombre de Jesús. El se hizo pobre en la cruz para que nosotros nos enriqueciéramos. Nunca pienses que la gente que está alrededor tuyo no te quiere, cree que te quieren y hasta te van a ayudar. Yo cuando empecé a correr motos, tuve la moto que te conté durante algunos años. Después de algunos años, la moto ya estaba inservible. Me pasé un año sin moto. A los once años, me dieron mi primera moto. Ese día metí la moto a mi cuarto y dormí con ella. La limpiaba, miraba el manual y la quería ir a arrancar esa misma noche, no dormí. Eran las cuatro de la mañana y yo abría los ojos para ver si ahí estaba la moto.

Ese año tuve la oportunidad que me dieran permiso de correr motocross. Ese día que fui a la pista, estaba el que era campeón en ese tiempo. Yo estaba sentado viéndolo, y dije: “Yo voy a ser Herberth Lantan 2”. No sé ni por qué lo dije, ellos se reían de mí. Yo empecé a correr motocross a los once años y gané el campeonato; a los trece, gané el campeonato centroamericano. A los catorce, el campeonato nacional; fui campeón latinoamericano a los quince años. Cuando estábamos en el partidero, nunca hubieran creído que yo era el campeón.

Pero lo fui campeón desde ese primer día que entré en la pista, lo creí con todo mi corazón y así fue hecho. Tuve el mejor patrocinio en toda la historia del motocross. Recibí salario a los quince años, cinco motos regaladas, camión para transporte. ¿Por qué? Porque lo creí.
¿Por qué estás creyendo esta noche? Hoy estoy a pocas semanas de recibir la casa de mis sueños. Hace años que me casé, llegué a mi casa y no tenía ni para las cortinas. Había ahorrado un poco, pero sólo me alcanzó para el anillo de compromiso, la cama era prestada, no tenía cortinas; pude comprar una refrigeradora y un lavatrastos. Han pasado ocho años y voy a recibir una linda casa que no ha sido por mis fuerzas, sino por el Espíritu Santo. Gracias, Jesús.

La historia relata que había décadas de años que no se había podido romper el récord de la milla, hasta que lo rompió alguien: Roger Banister. Es más, la gente decía que era imposible, que no se podía romper, pero eso no lo detuvo. Después que él lo rompió, en ese mismo año, 336 corredores más lo hicieron. ¿Por qué? ¿Porque pasaron décadas sin romperlo y cuando él lo hizo, los demás pudieron? Se quitaron el obstáculo. ¿Cuál era? La mentalidad. Dios te dice que tienes que romper el molde. Yo te vengo a decir que los días venideros serán los mejores días de tu vida. Te vengo a desafiar a que creas que Dios tiene cosas lindas listas, ya tiene hasta un tiempo, lo único que está esperando es que lo creas apasionadamente. Tú dirás: “¿cómo? No veo ni de qué manera”. Sólo te digo que creas que estás en el tiempo correcto para recibirlo. No hay límites para lo que tú puedes lograr. Yo recuerdo que le decía a mi esposa: “Vamos a tener una casa linda”. Fui a comprar unas revistas y hasta el plano de la casa tenía. No debes tú limitar al Señor, no hay edad, forma, ni manera. Dice la Biblia: “Mis pensamientos no son tus pensamientos, ni mis caminos los tuyos. Sólo debes ser una persona animada, que hable cosas positivas, que cuando entre a un lugar, a una reunión, a un centro comercial, la atmósfera cambie, porque eres coronado de favor, porque Dios está contigo. ¿Por qué vas a creer hoy? ¿Qué vas a confesas que vas a lograr? La Biblia dice que nuestros pensamientos deben ser de lo alto. Cuando lees la Biblia, ésta es victoria, siempre te exhorta a algo.

Marcos 9:23 Jesús le dijo: Si lo puedes creer, al que cree todo le es posible.
¿Qué es todo? ¿Cuánto es todo? Otro versículo dice: “Si vosotros permanecieres en mí, todo lo que le pidieras a mi Padre, El os lo dará.
¿Por qué te limitas? Si Dios te lo quiere dar todo. No seas una persona que me digas: “Pero mire, hermano, yo tengo problemas en el matrimonio, con mis hijos, en mi empresa, con mis amigos”.

No importa qué problema tengas, Dios no ve eso, ve tu fe, ve lo que tú confiesas. Porque la única manera que lo vas a agradar es creyéndole.

Si tú eres una persona que hoy ha sido ministrada por esta palabra, y dices “declaro que he vivido una vida negativa, donde me he enfocado en los problemas y no en la meta”, levanta tus manos. Si eres una persona que quiere salir con esa visión impregnada en todo tu ser, en todo tu espíritu, hoy es tu noche.

Di: “Señor, sé que tú tienes el control y aunque esté enfrentando dificultades en mi vida, sé que hoy puede ser el día en que las cosas cambien, en que se vaya mi problema económico, en que se restauren mis relaciones, que los enfermos sanen. Señor, creo en tus milagros y aunque no pueda verlos con estos ojos, tú estarás obrando en mi vida, en este mismo momento y te doy gracias por ello”.

viernes, 27 de octubre de 2006

Honra y Gloria ¿A Dios, o al Hombre?

A Dios le ha placido poner su sabiduría en la mente de algunos hombres con el fin de bendecir a la humanidad y que toda la gloria se le concediera a El como el único Dios soberano y Creador del universo.

Pero el hombre, considerándose grande, sabio y autosuficiente, y buscando su propia exaltación, ha retado abiertamente la soberanía divina, adjudicándose a sí mismo el honor que solo a Dios pertenece. Refugiándose en el humanismo y otras corrientes, se ha autoproclamado el solo y único responsable de todo el "bien" que ha sido capaz de traer desde sus comienzos hasta esta generación del siglo 21, tiempo apocalíptico que nos ha tocado vivir, por cuanto dice la Biblia y la Biblia NO puede mentir, que en el tiempo del fin "la ciencia aumentará" Daniel 12:3-4. Algunos, fingiendo una humildad que no tienen, mencionan a Dios en sus logros, pero en su corazón están esperando elogios y reconocimientos que abonan y estimulan el crecimiento de su propio ego: "su grande, importante, e intocable YO".

Pobre ser humano necio e ignorante ... Por pasar por alto y no dar crédito a los síntomas que describen su trágica enfermedad; no puede realizar que está viviendo su vida en agonía espiritual. No sabe que está pereciendo por falta del verdadero conocimiento. "El temor de Dios es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia" Prov.9:10.

Ningún bien procede del hombre mismo. "Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación" Stgo 1:17
"Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos." 1 Cor.3:18-20
"Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? " 1 Cor.4:7

Desde el principio, la criatura ha querido igualarse a su Creador, dándole rienda suelta a su soberbia y altivez de espíritu para su propio mal. Dios es Dios y siempre será Dios y nadie jamás podrá igualarle o alcanzarle o robarle Su gloria que solo El merece y que solo a Él pertenece.

Todos los que lo han intentado han sido derribados, humillados y avergonzados… porque Dios NO comparte Su gloria con nadie. "El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana" Is.40:23. "Como nada son todas las naciones delante de El; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es" Is.40:17

"¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias: que no se enseñoreen de mí; entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión." Sal.19:12-13

¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único? JUAN 5:44
"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de Mí" JUAN 5:39
.
"Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos" SALMO 100:3
"Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; mas la Palabra del Señor permanece para siempre." 1 PEDRO 1:24-25


¿Aún no eres parte de la Iglesia de Jesucristo? ¡HOY es el día de salvación para tí!"Busca al Señor mientras puede ser hallado..." Is.55:6

DE DIOS PARA TI


Puede ser que tú no me conozcas, pero Yo sé todo acerca de tí ... Salmos 139:1
Yo sé cuándo te sientas y cuándo te levantas ... Salmos 139:2
Todos tus caminos me son conocidos ... Salmos 139:3
Conozco cuántos cabellos hay en tu cabeza ... Mateo 10:30
Pues fuiste hecho/a a mi imagen ... Génesis 1:27
Te conocí desde antes que fueses concebido/a ... Jeremías 1:4-5
Te escogí cuando planifiqué la creación ... Efesios 1:11
Tú no fuiste un error; todos tus días están escritos en mi Libro ... Salmos 139:15-16
Fuiste hecho/a maravillosamente ... Salmos 139:1
Yo te formé en el vientre de tu madre ... Salmos 139:13
Te saqué de las entrañas de tu madre el día en que naciste ... Salmos 71:6
He sido mal presentado por los que no me conocen ... Juan 8:41-44
Yo no estoy lejos ni enojado; soy la completa expresión del amor, manifestado en mi Hijo, Jesús ... 1 Juan 4:9
Es mi deseo amarte, simplemente, porque fuiste creado para ser mi hijo/a y Yo ser tu Padre ... 1 Juan 3:1
Yo te ofrezco más de lo que tus padres te han dado o te darían jamás ... Mateo 7:11
Porque Yo soy el Padre perfecto ... Mateo 5:48
Toda buena dádiva que recibes procede de Mí ... Santiago 1:17
Yo soy tu Proveedor y suplo todas tus necesidades ... Mateo 6:31-33
Mi plan para tu futuro está lleno de esperanza ... Jeremías 29:11
Porque te amo con amor eterno ... Jeremías 31:3
Mis pensamientos hacia tí son incontables, como la arena del mar ... Salmos 139:17-18
Yo estoy en medio de tí y te salvaré; me gozaré sobre tí con alegría ... Sofonías 3:17
Nunca dejaré de hacerte bien ... Jeremías 32:40
Si oyes mi palabra y la guardas, serás mi especial tesoro ... Éxodo 19:5
Deseo plantarte con todo mi corazón y con toda mi alma ... Jeremías 32:41
Deseo mostrarte cosas grandes y maravillosas ... Jeremías 33:3
Si me buscas con todo el corazón, me encontrarás ... Deuteronomio 4:29
Deléitate en mí y Yo te concederé los deseos de tu corazón ... Salmos 37:4
Porque Yo soy el que pongo en tí el querer como el hacer ... Filipenses 2:13
Soy poderoso para hacer en tí mucho más de lo que tú te imaginas ... Efesios 3:20
Yo soy tu gran Consolador ... 2 Tesalonicenses 2:16-17
Soy el Padre que te consuela en todas tus tribulaciones ... Salmos 46:1
Yo estoy cerca de tí cuando tu corazón está quebrantado ... Salmos 34:18
Como el pastor carga a su oveja, Yo te he llevado cerca de mi corazón ... Isaías 40:11
Un día quitaré toda lágrima de tus ojos y todo el dolor que has sufrido en la tierra... Apoc. 21:4
Yo te amo tanto, que envié a mi Hijo, Jesús, para que tengas vida eterna ... Juan 3:16
Porque en Jesús es revelado mi amor por tí ... Romanos 5:8
Él es la representación exacta de mi ser ... Juan 14:7-9
Él vino a demostrarte que Yo estoy por tí, no contra tí ... Romanos 8:31
Y para decirte que no me acordaré más de tus pecados ... Hebreos 10:17
Jesús murió para que tú te reconciliaras conmigo ... Romanos 5:1
Su muerte fue la máxima expresión de mi amor por tí ... 1 Juan 4:10
Yo lo di todo por ganar tu amor ... Romanos 8:32
Ven a casa y celebraré la fiesta más grande que el cielo haya visto jamás ... Lucas 15:7
Yo siempre he sido y siempre seré .. Padre ... Mateo 6:9
Mi pregunta para tí es ... ¿Quieres ser mi hijo/a? ... Juan 1:12-13
Estoy con los brazos abiertos esperando por tí ... Lucas 15:20
Solo tienes que recibir a mi Hijo, Jesús, en tu corazón ...
Juan 1:12

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." Jn.1:12-13

Herencia de Jehová son los hijos

Que bendición tener una iglesia que se ocupa por la gente de todas las edades, hasta de los pequeños. El pastor ha estado compartiendo mensajes acerca de la familia. Sabemos que la sociedad está compuesta por la familia, y lo más atacado en este tiempo, es la misma. Si no es por el lado del esposo, es por el de la esposa o de los hijos. En Efesios 6:2, habla que hay una promesa preciosa para aquellos que honran a sus padres y es que les dará holgura de días.
Así que la honra a los padres no es negociable. Es un mandato de parte de Dios. Y hemos visto los beneficios. Quisiera saber ¿cuántos padres de familia hay aquí? ¿Cuántos hijos? Todos somos hijos. Estuve orando y deseaba compartir algo que fuera de bendición para ustedes y decidí escoger el tema de los hijos, el cual es bastante complejo.
Salmo 127:3. Herencia de Jehová son los hijos, cosa de estima el fruto del vientre.
Quisiera saber ¿cuántos de los jóvenes quieren llegar a tener una familia? Y ¿cuántos quisieran llegar a tener hijos? Quiero contarles que yo quería tener seis hijos. Pero cuando ya había nacido Ana Gabriela, le dije al Señor: “Quiero saber si es sólo mi deseo o realmente es tu voluntad”. El me dijo: “Si tú has decidido servirme, necesitas y tienes la responsabilidad de atender a más gente”. Entonces dije: “Si pido el cuarto o el quinto, ya estoy pensando menos en los tres primeros y en ustedes. Porque tengo que repartir más el tiempo entre todos. Mejor no, voy a estar contenta y agradecida por los tres que ya tengo”.
Son tres hijos preciosos. Yo quedé esperando del primero cuando tenía 21 años. El Señor nos bendijo con dos hombres y una mujer, y hay un intervalo de dos años y medio entre uno y otro. Son un regalo de Dios, con ellos he aprendido bastante, y apenas creo que estoy empezando. Hay una palabra muy poderosa para tu vida hoy. Vamos a platicar de tres cosas: cómo criarlos, cómo comprenderlos y cómo dedicárselos al Señor. Sé que hay gente que puede ser que ya tenga sus nietos y me diga: “De eso yo le puedo enseñar más” o “apenas está empezando”. Podría ser, pero para mí es una bendición.
I Samuel 1 Aquí vemos el caso de una mujer llamada Ana. Lo que les voy a contar está del verso 7 al 28. He visto varias cosas. Me impactaron mucho porque esta mujer sí tuvo un trabajo y una dedicación previa antes al nacimiento de sus hijos. Ella anhelaba tener hijos. Cada año, acostumbraba presentarse delante del Señor, llevar sus ofrendas, sus sacrificios y aprovechaba ese momento para pedirle a Dios que le concediera un hijo. No sé si hay aquí mujeres que anhelen tener un hijo y no han podido tenerlo. Vamos a orar por ustedes después. El Señor las va a bendecir hoy.
Lo impresionante es que cuando yo decidí tener a mis hijos, no estaba pensando en la Palabra del Señor. Esta nos enseña que Dios nos dio un mandato de poblar la tierra y que fuéramos fructíferos. En el caso de Ana, me doy cuenta de que ella tenía un propósito y como Dios era lo primero en su vida, sabía que si El le concedía eso, al que tenía que corresponderle primero, era al mismo Dios. Porque si eran tantas las ganas de tener un hijo, se hubiera quedado ella con él, pero Ana va más allá de ese deseo de tener hijos. Cuando ella se presentó delante del sacerdote, él creía que andaba ebria, pero era porque estaba muy angustiada, lloraba amargamente. ¿Cuántos de ustedes han pedido a sus hijos así? Y Dios se los ha concedido. Pero la mayoría no, sino que nos damos el lujo de evitar y decidir cuándo los queremos tener. Son muy pocas las que trabajan previo. Y veo acá que cuando Ana se presentó delante del sacerdote, él sólo le dijo: “Ve en paz y que sea concedido tu deseo”. Si yo le digo a una de las personas que vienen aquí al frente eso, no me lo creen. Pero ella creyó, dejó de estar triste y se fue. Miren qué importante la actitud que debe tener uno cuando viene al altar. Uno viene sabiendo que va a recibir el milagro y se va con él.
Antes de entrar al punto de cómo criarlos, quería tocar el punto de apreciar lo que realmente son los hijos. Si son una herencia, es un regalo de Dios. Yo lo veo como que una persona tiene un tesoro y se lo puede confiar a alguien más, así veo yo que el Señor nos está enseñando lo que son los hijos para nosotros.
¿Cómo podemos criar a los hijos? Veamos en la Palabra, en Proverbios 22:6. Los padres son las personas que entrenan a sus hijos para la vida, enseñándoles principios y valores, educándolos y transmitiéndoles el ejemplo. Porque los padres son los que van a dar cuentas de sus hijos. Por eso, es que han escuchado al pastor decir que no confíen completamente en un colegio cristiano; una confianza a ciegas, no. Mucho del trabajo lo tenemos que hacer nosotros. Debemos de darles instrucción con la Palabra, enseñarles qué hacer. Un niño que no ha sido instruido, no puede ser disciplinado. En la instrucción se le deben dar los detalles al niño para saber cómo cumplirlos, debe preparar al niño para vivir. Quiero agregar una cosa muy delicada. Nuestro país ha sido muy bendecido con el Evangelio y mucha gente puede recibir al Señor como su Señor y Salvador, pero creen que cuando ellos lo están recibiendo, también todos sus hijos lo están haciendo, y no es así. Posiblemente, tú ya eres líder de la iglesia, ya tomaste la decisión de servirle al Señor y de venir a la iglesia cristiana, pero eso no te asegura que lo mismo esté pasando por la cabeza y el corazón de tus hijos.
Si uno es el primero como padre en recibir al Señor en su corazón, muchas veces, les habla a sus hijos como que ellos comprendieran todo, pero no es así. No te van a comprender todo. ¿Ustedes sabían que el cuidado y el amor a los niños honran a Dios? Dios tiene una orden para la familia. Como les decía, en el pacto de Adán y Eva, había otra función: el dominio. El da a los hijos, para poder dejar descendencia en la tierra; tiene que haber gente, pero además tienen que trabajar. Vemos que para nosotros los creyentes es una respuesta a un mandamiento: fructificar y multiplicarnos. Cuando hablamos de herencia, es porque la recibimos de alguien más, de Dios. Los hijos no son completamente nuestros. Los tenemos nosotros, pero no son de nosotros. El Señor ha visto que eres capaz de cuidarlos, por eso los bendijo con cuatro, ocho y hasta doce hijos. El vio que tenías la capacidad de sacarlos adelante. Hay quienes no se preocupan en esa área, se olvidan de sus hijos; pero si se ponen a reflexionar que son herencia de Dios, los van a cuidar más.
Tuve la gran oportunidad de trabajar en la escuela dominical como tres o cuatro años, en el tiempo donde las aulas el domingo eran clases, y entre semana, las oficinas de la secretaria, el contador o el de la televisión. Mi anhelo era ser maestra de escuela dominical y antes de graduarme, quería estudiar magisterio, pero mi mamá no me dejó, pues no es bien remunerado. Yo en ese tiempo, llevaba a mis hijos a que recibieran y dieran la clase conmigo. Lamentablemente, vi la actitud de muchos padres que no me gustó y, a veces, me doy cuenta que el que se necesita educar antes de educar a sus hijos es uno. En una oportunidad, llegó un papá y fue a dejar a una niña a la puerta de la escuela dominical. Ella iba llorando y el padre le pegó duro, y le dijo: “Te quedas aquí, no me vas a arruinar el servicio, yo traje un invitado”. Imagínate ¿qué está percibiendo esa niña? Que la escuela dominical es un trauma, es de sufrimiento o castigo para que su mamá o papá pueda hacer lo suyo allá adentro.
Hay una gran necesidad de que uno tenga paciencia con sus hijos, si queremos instruirlos en el Señor. Debes hacer todo el esfuerzo por llevarlos bien a la escuela dominical. Recuerdo que Cashito dijo “mamá” por primera vez en la escuela dominical. Si tus hijos están pequeños, hay que quedarse con ellos en la sala cuna, porque de esa forma, estás empezando a presentarle el Evangelio a esa nueva criatura, ya no sólo son tus hijos, sino de Dios.
Segundo punto: El comprenderlos. Si uno se equivoca, y no les da tiempo para que ellos expresen sus cosas, los puede conducir a grandes males. Encontré un libro muy bueno que tenía unas notas que dicen: “La selección previa fue tomada del boletín de una iglesia. Este comportamiento es el ejemplo que les estás dando a tus hijos”. A esa hojita la titularon “Domingo sin excusas”.
Decía así:
Colocaremos camas en el vestíbulo para aquellos que dicen que el domingo es el único día para dormir tarde.
Tenemos disponibles cascos de acero para los que dicen: “El día que yo visite una iglesia, se cae el techo”.
Les entregaremos cobijas a todos los que piensan que en la iglesia hace demasiado frío, y ventiladores a todos los que dicen que hay demasiado calor.
Tenemos audífonos para los que dicen que el predicador habla muy suave, y motas de algodón para los que dicen que habla demasiado fuerte.
Tenemos disponibles tarjetas de anotación para los que deseen hacer una lista de personas falsas que están presentes.
Algunos parientes estarán presentes durante el servicio para el beneficio de todos aquellos que les gusta visitarlos.
Estaremos ofreciendo que se prepare el microondas para los que no puedan ir a la iglesia y cocinar a la vez.
Todas estas son cosas que, posiblemente, tu hijo ha oído y tú no te has dado cuenta. ¿Será que los estás instruyendo en esa forma para que vengan a la iglesia? Leí en un libro acerca de la familia que los niños y los jóvenes necesitaban más un líder que una persona que los ayudara a criticar. Hasta en esos detalles estás educando a tu hijo, lo estás instruyendo acerca de la iglesia, así que hay que tener cuidado. Esa generación es la próxima, la que se va a encargar de ministrar a la gente en la iglesia. Son los futuros sacerdotes, evangelistas y profetas. Tú tienes ese privilegio en tus manos de instruirlos y guiarlos. Ya estás grandote; si tú no quieres, está bueno, pero dales la oportunidad a ellos. Yo puse acá otra cosa: “Tener hijos no te convierte en padre; de la misma manera que tener un piano, no te convierte en pianista”.
Primero la instrucción. Algo más que podemos agregar es el entrenamiento. Dice que entrenarlo en cómo hacer lo que le has pedido lo va a ayudar a hacerlo bien. Hay que establecer límites, no es amenazar, sino ayudarles a entender las consecuencias de sus acciones. Muchas cosas se arreglan hablando. Hasta ayer en la noche, creí que estaba muy contenta en lo que estaba haciendo con mis hijos, y los invité a cenar. Ahí me di cuenta de que lo que yo pensaba estaba mal. Lo que yo pienso acerca de mis hijos es una versión, y lo que ellos piensan y desean de mí es otra. Y uno de ellos me decía: -No es así, nosotros los hijos de los pastores tenemos más tentaciones-. -No lo creo -le dije- yo no lo recibo-. Y me lo volvió a repetir. -No -le dije-.
Yo he estado consciente de que ellos van a ser instruidos cierto tiempo, pero llegará el momento en que tengan que escoger. Creo que les hemos podido dar paz, palabra de consuelo, los hemos ayudado, atendido, he dejado de trabajar. Hay un dicho del pastor que dice: “Yo voy a trabajar, pero ustedes tienen a su mamá, para eso trabajo”. Y es cierto, yo les dedico tiempo y estoy consciente de que ellos han tenido sus tentaciones. Vieran todo lo que me contaron.
Posiblemente, tú no eres un pastor reconocido, evangelista o líder, pero tus hijos van a pasar por lo mismo que los míos, porque somos humanos. Hay pasiones en la carne que uno tiene que sujetarlas al espíritu. En ningún momento ellos vinieron a recibir al Señor conmigo. Yo estaba angustiada y dije: “Dios mío, ¿y mis hijos?”. Ahí comprendí que yo los había dedicado al Señor. A veces como que se me olvida, pero El me los vuelve a pedir.
Si tú has estado angustiado, atribulado, apenado porque tú ya después de 20 ó 30 años tuviste la oportunidad de buscar a Dios y no sabes qué puede pasar con tus hijos, recuerda que más que ser tus hijos, son criaturas de Dios. Si El ha tenido misericordia contigo, la tendrá con ellos. Como vuelvo a decir, más que ser tus hijos, son hijos de Dios y El está más interesado en trabajar con ellos. Ten la tranquilidad que Dios va a proveer amigos cercanos que los van a invitar a una iglesia, que les van a dar Palabra, consuelo. El Espíritu Santo es el que se va a encargar de redargüirlos donde estén, porque el amor de Dios es muy grande.
Yo le decía: “Señor, si tú nos has prometido tantas cosas, ¿por qué tengo que pasar esa pena de que a mis hijos tengo que reforzarlos, orar por ellos?”. El me decía: “Yo morí en la cruz del calvario por todos, yo no morí en 1987, cuando Cashito nació; o en 1966, cuando tú naciste, sino hace mucho tiempo por todos. Por ti, por tu mamá, por tu abuelita”. Yo dije: “Gracias, Señor”. La promesa es que ellos van a ser salvos. En este momento, me estoy angustiando, pero su salvación, esa promesa, esa herencia ha estado desde hace mucho tiempo atrás.
Si tienes un hijo de un año, puedes poner en práctica todo lo que nos ha enseñado la Palabra de Dios, creer que él será salvo. Si tienes uno de 40, cree que también lo será.
Dios me mostró la Palabra donde dice: “No hay otro amor que este, dar la vida por los amigos”. El Señor lo que quiere es que nosotros ganemos a la gente para Cristo Jesús, pero hay un requisito, que sea por nuestro comportamiento, por nuestra forma de ser, por nuestra conducta. ¿Tú quieres ganar a más personas para Cristo, compartirles el amor que tú tienes, la paz que tú tienes? Pues te cuento que esos hijos son los primeros, y es por tu conducta que lo lograrás. ¿Cómo será tu conducta de aquí en adelante? ¿Vas a estar dispuesto a criarlos como Dios quiere? ¿A comprenderlos? Si tú dices: “No le he dedicado mis hijos al Señor, hoy es la oportunidad”.
Quiero contarles que aprendí lo que era entregar completamente los hijos al Señor cuando tuve una experiencia muy fuerte con Ana Gabriela. Ella estuvo con fiebre, convulsionó. Yo estuve poniéndole pañitos con agua, y en eso estiró la pierna y se le trabaron los ojos. Me hubieran visto, ahí me descompuse. Gritaba: “¡Ana Gabriela, no te me muras, eres un regalo de Dios!” Una angustia espantosa, yo me fui corriendo al teléfono a llamar a la vecina, vi una tina con agua y decidí meterla. Mientras seguía llorando. En eso, el Señor me dijo: “¿Y no que es mía? Yo te la di, yo te la puedo quitar”. Yo reaccioné y dije: “Sí, Señor, es tuya, te la podes llevar”. Yo creí que se me estaba muriendo. En ese momento, Ana Gabriela se suavizó, me habló, me dijo: “Mami”. Yo seguí llorando y dándole gracias a Dios por ella. Ahí me di cuenta que uno debe de dejar todos los temores a un lado y saber que si Dios nos dio los hijos, El se los puede llevar.
El pastor Cash ha contado los casos de Cashito, con la infección intestinal que casi se nos muere, y con Juan Diego, ante el temor que tuviera leucemia. Hemos tenido una batalla con cada uno de nuestros hijos. Son un regalo de Dios y estoy consciente que si El me los dio, me los puede quitar. Ya no son tanto mis hijos, sino de Dios; al que le tiene que dar cuentas es a El.
Si quieres entregar hoy a tus hijos al Señor, ponte de pie. Dale gracias a Dios por ese privilegio de poder tenerlos.

Quebrando el poder de la desilusión para siempre 2º Parte

Lucas 10: 1-11
Hemos analizado la desilusión en la que muchas personas viven sumergidas, y vimos tres modelos:
1-Ilusión, desilusión, nueva ilusión. Cuando nos entusiasmamos con alguien, nos desilusionamos y volvemos a ilusionarnos con la misma u otra persona.
2-Ilusión, desilusión, desilusión. Gente que se ilusionó, se desilusionó y nunca más volvió a ilusionarse. Son los que no confían en nadie, no tienen amigos, no pueden relacionarse, fueron engañados, estafados y la desilusión fue tan grande que se les quebró la posibilidad de volver a ilusionarse.
3-Ilusión, nueva ilusión, más gloriosa ilusión. Este es el modelo de los cristianos que nos ilusionamos, para luego pasar a una más gloriosa ilusión.
La desilusión indica que la ilusión fue mal puesta. Si nos ilusionamos con lo que la gente nos dice o donde nos coloca, en lo que los demás ven de mi, o en lo que siento, nos desilusionaremos, porque el que hoy te pone arriba, mañana te baja.
Debo poner mi ilusión en todo lo nuevo de Dios para nunca desilusionarme.
La Biblia dice: "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, y todas son hechas nuevas". Para caminar una vida de motivación, de ilusión, de entusiasmo, debemos sacar las ideas viejas y entrar en las ideas nuevas de Dios. Apegado a lo viejo, no me motivaré con lo nuevo.
1-Dios me dará nuevos recursos. La idea legalista, tradicional, decía: "Dios me ama y con eso me alcanza". La idea nueva es: "Dios me ama, pero necesito, no solamente que me ame, sino que confíe en mí para darme sus recursos". No le daríamos la llave de un coche a un niño pequeño porque no está maduro para manejar y eso no quiere decir que no lo amemos. De igual manera, para entrar en los recursos financieros, espirituales, materiales de Dios hay que madurar. Al madurar crecemos y Dios no solo nos ama sino que también confía. Sobre poco fuiste maduro, sobre mucho te pondré. Si vamos a la iglesia no es para recordar que Dios nos ama solamente sino para crecer, madurar, para ser más inteligentes, estar habilitados para recibir los recursos nuevos de Dios. La obediencia nos hace maduros y a la voz que más oigamos, obedeceremos; esa será la que nos traerá madurez y recursos insospechados. Se dice que una iglesia crece por gracia de Dios, o que alguien creció porque Dios lo bendijo, y no es así. El amor es incondicional, pero los recursos vienen por madurez. A uno le dio cinco talentos, a otro tres y a otro uno, pero al que lo escondió se lo sacó y le dijo: "Se lo daré al que produjo más". Talento, administración y autoridad tiene que ver con madurez.
2- Dios me dará nuevos lugares. La tradición dice: "Tenés que estar donde Dios está". Lo nuevo de Dios dice: "Tenés que estar donde Dios no está". Cuando vino el avivamiento en Pensacola o Toronto, todo el mundo alquilaba aviones para estar donde Dios se movía; cuántas procesiones se hacen y todos van detrás de una virgen creyendo que allí se mueve Dios; porque se tiene la mentalidad de ir donde Dios está. Dios nos llevará a lugares donde El no está . Jesús llamo a los setenta y les dijo: "Vayan, que por detrás iré yo". Dios te mandará donde Él no está para que le abras camino (ese negocio, tu trabajo, ese estudio) y El irá detrás.
El pensamiento legalista nos dijo: "Voy a renunciar a mi trabajo porque son todos incrédulos". Y es ahí donde tenés que estar, porque donde abunda el pecado, sobreabundará la gracia de Dios. Jesús le dijo a los setenta: "los envío". La palabra "enviar" es apóstoles, o sea "enviados". Un apóstol no es el que viaja de país en país predicando en las iglesias, sino el que va donde nunca hubo testimonio de Jesucristo y lo establece. Es el que trabaja con gente sin Dios y dice: "Acá Jesús no vino pero me envió primero para abrir camino y que Su gloria se manifieste". Jesús les dijo: "Vayan, y no lleven alforja, ni monedero, nada, porque el que los envía paga". Si Dios te envió a un lugar de tinieblas, te sostendrá con todos los recursos.
3-Dios me dará nuevos deseos. El pensamiento legalista era: "Hasta acá, confórmate". El nuevo pensamiento es: "Nunca me conformaré". Dios te sacará de la comodidad y empujará a buscar más: más prosperidad, más gloria, más gente. El cuerpo y el alma se sacian rápidamente, comemos pero en un momento el cuerpo dice "basta"; escuchamos música y en un momento el alma dice "basta"; pero el espíritu nunca se sacia, Dios nos toca y renueva los deseos de más. Moisés le pidió a Dios Su presencia para sacar al pueblo de Israel, comenzó a caminar con el Señor hasta que quiso más de la presencia, quiso ver la gloria de Dios. Moisés escribió Génesis porque la Gloria de Dios se lo reveló. Si queremos más de Dios, el espíritu nos revelará cosas profundas y poderosas. No nos conformemos con lo que hoy sabemos de Dios, con lo que logramos a nivel económico, ni los sueños alcanzados, tenemos que ir por más. Jesús iba caminando y la mujer del flujo de sangre dijo: "Si tan solo tocara el borde de su manto seré sana". Jesús siguió caminando y dijo: "Quién me tocó". La mujer se acercó con miedo y Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado".
Hubieron dos fe: la primera, la sanó instantáneamente, la segunda le devolvió todo lo que la enfermedad le había quitado. La palabra "salva" es próspera. Había perdido todo por su enfermedad, tocó al Señor y fue sana pero pobre, y Jesús le devolvió lo que le faltaba.
No te conformes con el milagro que Dios te dio, ve por más. Jesús le dijo a los diez leprosos que se presentaran al sacerdote y mientras iban, fueron sanados. Pero uno volvió, quiso un poco más, le dio las gracias porque estaba sano-pero sin un peso-, y Jesús le dijo: "¿No eran diez? Tu fe te ha salvado, todo lo que la lepra te robo, te lo devuelvo porque buscaste un poco más de mi". 4-Dios me dará nuevas maneras de mostrarme. El pensamiento viejo decía:"Sirve al Señor oculto, en humildad". El pensamiento nuevo dice: "Oculto empieza el Señor a formarte para exhibirte delante de todos". ¿De qué nos sirve tener el mejor evangelio y que nadie lo sepa? No se conoce nada de la iglesia porque hemos vivido invisibles. Dios nos exhibirá porque la luz no fue hecha para estar debajo de la mesa. ¿De qué le sirve a Dios si trabajas y tu jefe no sabe qué haces? Eso no quiere decir fanfarronear ("Ah! Soy evangélico") sino ser exhibido con sabiduría, mostrar tus éxitos y los éxitos de Dios a los demás. No hay argumento contra tu testimonio. Tienen que saber que existimos, cómo es el Dios al que adoramos y servimos.
-Faraón le abrió la puerta a José porque alguien le contó que interpretaba los sueños. Si José hubiera dicho que no se lo comentaran a nadie, se hubiera podrido en la cárcel. -El rey le dio los recursos a Nehemías porque éste le comunicó su necesidad, no se calló. -Pablo recibió a Jesucristo porque se le apareció y se dio a conocer: ¿Por qué me persigues? Jesús dijo: "Vayan por las naciones, dense a conocer, cuenten quién soy Yo y hagan discípulos para mí".
RECOMIENDA LOS MENSAJES DE EXITO A UN AMIGO!!!
5-Dios me dará nueva vida en el Espíritu Santo. La carne es nuestra naturaleza caída y quiere pecado, quiere lo malo. Nuestra vieja naturaleza -cómo la llama Pablo- no se puede reeducar, tiene que morir cada día. Decí: "Mato de mí la carne, los deseos que buscan pecado". El pecado es uno de los temas que peor se enseñó en las iglesias; se decía que había que disciplinarlo, cuando no hay que condenarlo. El pecado es lindo, fácil y la carne lo anhela; y la iglesia ha enseñado el castigo por el pecado de la carne. Cuando pecamos no le hacemos mal a nadie, sólo a nosotros mismos. Dios perdona el pecado pero no quita las consecuencias. Debemos entender que cuando desobedecemos a Dios nos lastimamos, y por eso no sirve el castigo. Al encontrar a una mujer en adulterio, la llevaron arrastrando al Señor -porque según la ley debía morir apedreada- y le preguntaron qué decía.
Jesús empezó a escribir en la tierra y les dijo: "El que esté sin pecado que tire la primera piedra". (El único que podía tirar la piedra era Jesús, porque murió sin pecado).Todos soltaron las piedras desde el más joven al más viejo (a más viejo, más pecado). Jesús miró y dijo a la mujer: "¿Dónde están los que te condenaban? Ni yo te condeno, vete y no peques más". No le dijo: "Te perdono de tus pecados", sino "No te condeno". Para que haya perdón tiene que haber reconocimiento y la mujer nunca se reconoció pecadora, porque la trajeron a la fuerza. Jesús le dijo: "Yo tampoco te condeno". Acusación nunca trae arrepentimiento. Al acusar estamos negando la posibilidad de que la persona se arrepienta. Al no condenar le damos libertad para que el Espíritu Santo le redarguya de su pecado. ¿Qué tengo que hacer cuando mis hijos o mi marido están en pecado? Conocer cómo funciona la ley del espíritu. El Espíritu Santo nunca va a condenar ni a acusar, sólo te dirá -cuando estés enfrente de algo malo- "No lo hagas", "No lo vuelvas a hacer". Y si sos sabio te arrepentirás. Yo creo que esa mujer dijo: "Señor quiero seguirte, me arrepiento". Y reconoció su pecado. Ser un hijo maduro es oír la voz del Señor y a las ganas de venganza, de robar, de engañar, de vivir con el primero que se te cruza, de ver pornografía, de drogarte, el Espíritu Santo te dirá: "No lo hagas". No te acusará y te dará la libertad para que decidir no cargar con el pecado. La vida del Espíritu es caminar con esa voz dulce que, ante una mala decisión, nos dirá: "No te condeno, pero no lo hagas". Cuando la mujer de Potifar quiso violar a José, él le respondió: "Yo no podría pecar contra Dios. Tengo un propósito desde arriba y no puedo desviarme".
La nueva vida en el espíritu será que el Señor nunca nos acusará sino que nos guiará con su dulce voz.
No castigues a tus hijos orá: "Señor te pido que les hables y digas que no lo hagan. Y si hacen algo malo, muéstrales las consecuencias, que cargarán para siempre, antes de que lo hagan". Sé que si he pecado, y lo reconozco, me vas a limpiar y mi error me ayudará a crecer. 6- Dios me dará un nuevo orden. La iglesia vieja decía: "Oí a tus críticos y sus opiniones porque son constructivos". La iglesia nueva dice: "Me guían mis mentores y Dios me levantará".
Si te critican es porque sos una persona interesante, por eso hablan de vos. Te critican tus pares porque lograste lo que ellos no lograron, pero no es asunto tuyo, la gente tiene derecho de pensar como quiera y es un problema del que lo piensa. Elías estaba en el arroyo y los cuervos le traían carne para comer que sacaban de la casa de Jezabel, porque del mismo lugar donde te persiguen, Dios traerá la provisión para tu vida. Del mismo lugar donde te odian serán humillados. Jacob estaba viejo y no veía bien. José tenía dos hijos -Efraín y Manases, el menor y el mayor-, y los lleva para que Jacob los bendiga. En aquel tiempo se usaba dar la bendición al más grande primero, pero Jacob se equivocó y bendijo al más chico, y José se enojó. Jacob le dijo que sabía lo que había hecho. Allí hay una enseñanza espiritual poderosa: el que fue el menor, en Dios será el mayor. En Egipto (que representa el sistema mundo), Manases era el mayor, pero para Dios no. Vienen días donde el menor será el mayor;el que no existía, existirá; el que fue rechazado, será honrado; el que fue despreciado, será valorado porque Dios cambiará el orden del sistema y la iglesia será levantada.
No pelees por cosas pequeñas que te dejan recibir las grandes de Dios. Dejá de preocuparte por estupideces. El sistema dijo que la iglesia éramos nada, pero Dios invertirá el orden nuevo y el que no era, será; el que no tenía, tendrá; el que fue abandonado, parirá con bendición. Vienen los días nuevos del Señor y si alguno está en Cristo nueva criatura es, mi posición vieja pasó, todo será hecho nuevo. Profecía: El Señor te dice: "Madura, crece, avanza, supérate. No alcanza con que Yo te ame, quiero que entres en la dimensión de la confianza, pondré recursos de todo tipo y sobre uno te daré cinco; y si me eres fiel sobre cinco te daré quince. Te daré autoridad sobre los recursos de este mundo. Te llevaré donde no estoy y allí estarás en medio de la oscuridad, pero detrás de ti iré Yo, y harás que Satanás caiga como un rayo. Pondré un deseo ilimitado en tu corazón, siempre querrás más de Mi, tu fe avanzará un poco más. Voy a mostrarte, te he formado en lo oculto para llevarte y asombrar al mundo con tu vida. Te sacare toda condenación y culpa, sencillamente te diré " no lo hagas" pero, cuando oigas mi voz, te diré: "Avanza, y no te preocupes". Egipto te tuvo por menos, pero Yo pondré mis manos sobre ti y traeré un orden nuevo, no pelees por retener lo pequeño. Donde no estabas, estarás; donde no eras, serás; porque si alguno está en Mí lo viejo pasó y todo lo que viene será nuevo. Despídete de lo viejo, de las ideas de atrás, suelta el pasado, motívate, ilusiónate conmigo; toma mi Palabra que será como nieve que cae, fría al comienzo, pero cuando se derrita sobre ti, traerá fruto al treinta, luego al sesenta y al ciento por uno y todo lo que hagas te saldrá bien. Vienen días de experiencias nuevas, de oraciones nuevas, de ayunos nuevos; de gente nueva, de líderes nuevos, de visiones nuevas, de ideas nuevas, de conexiones nuevas, de oportunidades nuevas, porque lo viejo se fue y Yo hago todas las cosas nuevas para ti.

Quebrando el poder de la desilusión para siempre

2 Reyes 8 :1-6


Todos hemos pasado por la desilusión.

Desilusión es una de las emociones más difíciles que una persona puede experimentar y viene cuando hay una traición.

El diccionario dice que "traición" es la falta que se comete quebrantando la fidelidad o la lealtad que se debía guardar o tener.
Es decir, cuando me relaciono con la gente siempre se establece un ideal y si ese ideal se rompe, me desilusiono.

Hay ideales explícitos y otros implícitos. Cuando estoy con un amigo pongo un ideal en él, espero que me ayude en los momentos difíciles o tal vez que me acompañe en los alegres; cuando estamos en pareja, en un trabajo, establecemos ideales que, cuando se rompen, viene la desilusión.

Hay tres modelos de desilusión:

1-Ilusión, desilusión, nueva ilusión.
Por ejemplo espero que mi amigo me ayude cuando me vaya mal, esa es la ilusión o ideal. Y cuando me va mal, mi amigo no me llamó, me desilusiono y digo: "No es la persona que yo pensaba". Entonces construyo una nueva ilusión ya sea con la misma u otra persona.
Mucha gente pasa por esta etapa varias veces.

2-Ilusión, desilusión, dolor.
Me desilusiono porque mi amigo no me acompañó en el momento difícil, quedo herido y nunca más me ilusiono con nadie.

Muchos estuvieron ilusionados, esperando algo de alguien, y cuando les vino la desilusión dijeron: "Nunca más, nadie me va a desilusionar, no me volverán a lastimar".
Estas personas no tienen amigos, quedan aislados, en una fase de desconfianza, que ya no pueden vincularse quedando atascados en esa desilusión. Y esto les ocurrió a muchos con iglesias, pastores, y dijeron "nunca más voy a creer ni me ilusionaré".

3-Ilusión, nueva ilusión, súper ilusión,
gloriosa ilusión.
Es el modelo de Dios que tengas una ilusión y ésta te lleve a una gran ilusión, y la gran ilusión a una súper- maxi-archi- mega gloriosa ilusión.

Desilusión es la señal de que pasamos a otro nivel de madurez.
Cuando te desilusionas con un líder, con una persona, un trabajo o situación, está indicando que pasarás a un nuevo nivel de madurez.
El problema no es ilusionarse sino con quién nos ilusionamos y la desilusión indica que lo hicimos equivocadamente.
La desilusión se irá para siempre de mi vida cuando aprenda con qué, cómo y con quién debo ilusionarme.
Dios levantará una iglesia con gente que nunca más se desilusionará de nadie ni de nada.

Cinco Principios para ilusionarnos:

1-Mi ilusión no está en las palabras de la gente sino en la Palabra de Dios.

Cuando Jesús iba caminando sobre el burrito, la gente le gritaba "Hosanna" y la misma gente más adelante le gritó "Crucifícale". Jesús siguió de largo porque nunca se ilusionó con las palabras de la gente.
Cuando te ilusiona lo que la gente promete o dice, mañana los mismos te desilusionarán, pero si lo que te ilusiona no es la voz de hombre sino del Padre Celestial, nunca te vas a desilusionar; la gente miente, pero el Padre no es hombre para que mienta. Lo que El dice, lo hará; lo que prometió, se cumplirá; lo que puso en tu corazón, se hará, porque la tierra pasará, los cielos pasarán pero la voz del Señor, sus Palabras nunca pasarán.
Estoy ilusionado con lo que Dios ha hablado, porque dijo: "Todo lo puedes en Cristo" Eso me entusiasma. Dijo "Caerán miles y diez miles pero a ti no te tocarán. Todo lo que pises te lo daré; Yo estaré contigo todos los días, todas las horas, los segundos hasta que venga a buscarte o partas para estar conmigo".
Toda la gente de Dios tuvo una Palabra que se entusiasmaron con ella. Abraham dejo toda su familia por una Palabra: "Vete de tu tierra y de tu parentela a la tierra que yo te mostraré".
Moisés sacó a dos millones de esclavos de Egipto por una palabra de Dios: "Sácalos, Yo estaré contigo".
Necesitamos ilusionarnos con la voz del Señor y no nos desilusionaremos. Nunca debemos tomar burla y persecución como algo personal, porque no es a nosotros sino persiguen la palabra que está en nuestro corazón y Satanás lo detesta.
El sembrador salió a sembrar y tiró la semilla, pero la persecución la ahogó. Satanás sabe que si te ilusionas con una palabra, él nunca podrá desilusionarte, por eso quiere quitarte la Palabra.

Si nos mantenemos en las palabras que salieron de la boca de Dios, nadie nos desilusionará jamás porque la Palabra se cumple siempre.

2-Mi ilusión no está donde la gente me pone, sino donde Dios me puso.


Soy favorecido y bendecido. Dice la Biblia que nos ha sentado en lugares celestiales con Cristo.
Estoy levantado por la sangre de Cristo, que me puso arriba y nadie me puede bajar; estoy reconocido, sentado a la diestra y eso me tiene que ilusionar.
No necesito un título, ni doctorado, ni que me nombren apóstol, mesías o patriarca, estoy sentado en lugares celestiales, se quién soy en Cristo y eso me entusiasma, motiva, ilusiona; ya no estoy abajo sino arriba; ya no estoy atrás sino adelante.
El ángel le dijo: "María muy favorecida, tendrás un hijo".Se piensa que María fue favorecida al tener Jesús pero, en realidad, porque fue favorecida lo tuvo.
Enseñanza: Dios te pone arriba primero, y cuando sabes que estas favorecido, bendecido, entonces podrás parir cosas grandes para Dios.

No sos grande porque pariste sino que pariste porque estás bendecido en lugares celestiales.
Nadie puede recibir nada grande de Dios hasta que no crea que está resucitado con Cristo.
No es lo mismo resucitado con Cristo que levantado de los muertos. Lázaro fue levantado.

La diferencia es que, levantado salió de la tumba y se volvió a morir porque el cuerpo con el que fue levantado era el mismo y lo comieron los gusanos.

El único resucitado fue Jesús que salió de la tumba con un cuerpo incorruptible, inmortal y eterno.
Pablo toma esa imagen y dice: "Ahora que estoy sentado arriba, no fui levantado de los muertos (no tuve uncambio cosmético), he sido resucitado con Cristo, entré en una nueva dimensión a la cual no puedo volver atrás, porque Dios puso eternidad, poder en mi vida. No vengo a ser levantado de los muertos me he dado cuenta que he sido resucitado con Cristo, no hay manera de volver atrás porque lo que Dios ha hecho en mí es totalmente nuevo y para siempre."
Podes comenzar otra vez el día que lo decidas.

El justo se cae pero vuelve a levantarse para estar sentado en lugares celestiales que siempre Dios puso, a Su diestra.
El lema tiene que ser: "lo haré otra vez, no me importa".
Pablo estaba solo, en la cárcel, atado con un soldado, no podía salir a predicar, pero sabía dónde estaba sentado en el espíritu, estaba en lugares altos con Cristo y escribió "Timoteo", "Filipenses", "Efesios", cartas con las que trajo avivamiento.

Aunque el diablo te meta en la cárcel más putrefacta y te saque todo lo que tengas, si sabes donde estás sentado, siempre habrá un recurso de Dios para que alcances tu sueño.

Lo importante es que digas: "Diablo mi cuerpo está en la cárcel pero mi espíritu esta en los lugares celestiales con Cristo, no necesito que nadie me levante para ilusionarme porque estoy arriba, por eso lo intentaré otra vez, no importa lo que me suceda, me levantaré de nuevo".

3- Mi ilusión no está en las situaciones que vivo ni en la gente que se burla de mi, sino en El.

Tu ilusión tiene que estar en el Señor. Pedro estuvo toda la noche y no pescó nada, volvió con la barca vacía y Jesús le dijo: "Boga mar adentro y echa las redes". Pedro estaba desilusionado porque puso su ilusión en la pesca, y Jesús le cambió el foco y haciendo que ponga la ilusión en la Palabra. Pedro obedeció, tiró la red y ésta se rompía, llamó a otra barca y eran dos las que se hundían por la cantidad de peces. Cuando ponés tu ilusión en El, irás con una barca vacía y volverás a tu casa con dos barcas que se hunden de bendición.

Había diez mil y Felipe le dijo a Jesús: "Despídelos, no tienen que comer". ¿Crees que nadie tenía nada para comer? Cuando se enteraron que estaban juntando comida, todos guardaron la que llevaban, se hicieron los disimulados; pero un nene sí dio lo que tenía: cinco panes y dos peces. El niño dio en fe, -no necesitamos una gran fe elaborada, con la fe de un niño alcanza para un milagro-.
"Comieron y sobraron doce cestas" y el niño se llevó esas cestas a su casa.
Todos los que te trataron como un niño, que te descalificaron y que se burlaron de tu fe, delante de sus narices verán a doce hombres de Dios trayendo la bendición a tu casa, verán la multiplicación..
Elías estaba en el arroyo porque Jezabel lo perseguía, y los cuervos le traían carne de la casa de Jezabel.
Del mismo lugar donde te persiguen, Dios traerá abundancia para tu vida.

4-Mi ilusión no está en lo que la gente ve, sino en mi visión.

Tu ilusión no tiene que estar en la televisión sino en la visión.
No creas en lo que la gente dice, ni en lo que ve de tus circunstancias.
Ilusiónate con la visión y el sueño que Dios puso en tu corazón; te lo ha dado para mostrar que El es bueno y que tiene los recursos para que lo alcances.
Por eso sueña lo mejor que puedas para tu vida, avanza rápidamente el casete de tu mente diez años hacia delante y mírate con el sueño cumplido.
Nunca crecerás más que tu visión.
Tu visión no nace de televisión sino de Dios.
Que tu visión no esté puesta en lo que la gente ve ("qué mal que estas", "te echaron del trabajo", "te sale todo mal", "estas enfermo") sino en lo que Dios ha dicho que hará contigo.
Elizabet estaba embarazada de seis meses de Juan el bautista, y vino María embarazada del Señor y cuando la saludó el niño saltó en el vientre; porque lo que está dentro tuyo saltará de gozo ante la presencia del Salvador viniendo a tu encuentro.
Cada vez que El se revela a tu vida lo que está dentro tuyo revive y salta.
José estaba en Egipto, se murió su padre Jacob y lo enterró con sus antepasados, Abraham e Isaac.
Pero cuando José estaba por morir, le dijo a sus hijos que no quería que lo pusieran en esa tumba, sino que sus restos fueran llevados a la tierra de bendición. Hasta muerto José tenía un sueño, hasta soñaba con sus huesos.
La Biblia dice los ancianos soñarán sueños. Si no tenés sueños para Dios estás muerto directamente, tu ilusión tiene que estar en la visión que Dios te ha dado y la cumplirá.

5-No me ilusiono en lo que siento, sino en lo que experimento con El.

Si me tratan bien me siento bien; cuando me tratan mal me siento mal.
Tu ilusión no tiene que estar en lo que sentís sino en la experiencia con Dios. Pablo dijo: "Demás me abandonó, Alejandro me persiguió, otro me lastimó, en mi defensa me dejaron solo, pero El estuvo conmigo".
Mi ilusión no está afuera sino en lo que experimento con Dios, lo que vivo en la fe del Hijo de Dios que murió por mi y vive dentro de mi corazón.
Cuando te levantes estaré contigo, cuando camines estaré contigo; cuando peques estaré contigo, cuando pases por el fuego estaré contigo, dice el Señor Y por las aguas estaré contigo, en momentos alegres estaré contigo y en los otros también.
Me entusiasma tener una experiencia con el Señor, adorarle, encontrarme con El, no con lo que siento.

Estaban en la tormenta, Jesús se levantó y dijo: "Calla y enmudece". Pedro se sorprendió y dijo: "Quién es éste que hasta la tormenta se le sujeta"
En las crisis se revelará con algo nuevo en tu vida y en bendición con algo conocido.

Cuando Josué fue a tomar Jericó el ángel del Jehová se le apareció como guerrero -tal era Josué-; cuando Pedro tiró las redes y no pescó nada, Jesús se le apareció como pescador.
En un tiempo de bendición, te dará una experiencia conocida, pero en dificultad será de una nueva manera.
Si no hay unción se busca la emoción y dura un momento, pero en la unción hay experiencias que ilusionan para siempre.
Hubieron experiencias claves vividas con el Señor que marcaron tu vida en un antes y un después, experiencias gloriosas, sublimes que giraron tu cabeza y, otras menores pero sublimes en el Espíritu.

Libérate de la emoción para entrar en la experiencia con el Señor.

Una persona que ha estado con el Señor es cambiada para siempre, pero el que ha perdido la experiencia se desilusiona porque su ilusión estaba fuera.
He tenido la necesidad de orar que el Señor venga pronto a buscarnos y al hacer esa oración una voz dentro mío dice: "Hay trabajo por hacer, hay muchas almas que están destinadas a la condenación eterna" La Biblia dice que el que no tiene al Hijo se va lejos del Hijo y eso es el infierno".
Infierno no es un fuego que quema sino estar la eternidad sin una experiencia con el Señor.
Estoy convencido que evangelismo no es un método sino algo natural que nace de una experiencia con Él. Orá:
Señor dame una experiencia, me desato de las palabras de la gente, de donde me han puesto, de las situaciones, de mis emociones y me ato a tu Palabra, me ato a Ti, al sueño, a tu Presencia y declaro que nadie más me desilusionará.

Profecía: Estas vivo, Dios está aquí, sana a los enfermos, levanta al caído, calibra tus pies hacia el propósito, hace de tu casa su habitación, de tus manos un instrumento, ajusta tu visión hacia la meta, fortalece tu corazón, corre de tu vida a tus enemigos, trae bendición desde los lugares insospechado. Hoy afirma el propósito que Dios puso dentro tuyo. "No hay nadie que te hará frente, Yo estaré contigo donde vayas, sólo ilusiónate en Mi, dice el Señor, tómate de mi mano y deja que mi Espíritu te ilusione, te motive, te entusiasme. Cuando te aburras vendré con algo nuevo, y cuando te alejes iré a buscarte; cuando caigas te levantaré, porque donde Yo estoy sentado estás sentado tu también. Lo que te fue quitado volverás a tenerlo a la hora correcta, con la gente correcta, en la situación correcta, se te devolverá y todas las pérdidas que hubo en este tiempo se te devolverán y añadirán. Hijito, hijita no temas, Yo soy Jehová de los Ejércitos y te fortaleceré con el poder de mi mano. Nadie te podrá hacer frente, lanza y espada he puesto en tus manos y escudo de fe en tu diestra. He puesto paz en tus pies y donde camines soltarás mi paz y mi bendición será contigo por siempre y siempre".

viernes, 20 de octubre de 2006

El arte de decidir

Dios anda en busca de tu corazón antes de prosperarte, porque en él guarda los motivos por los cuales quieres ser próspero en todas las áreas de tu vida. Si hay cosas todavía que no hemos superado, él no nos va a prosperar, pues no nos dará algo para que nos aparte de El.

Proverbios 22:1-7 “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro. El rico y el pobre se encuentran; a ambos los hizo Jehová. El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño. Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová. Espinos y lazos hay en el camino del perverso; El que guarda su alma se alejará de ellos. Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta.”

Dios hace tanto al rico como al pobre. El que toma prestado es siervo del que presta. Esa es la actitud que habla del pobre. La gente rica lo es porque ha cultivado los principios y valores, tiene un corazón humilde, reconoce de quién viene la prosperidad, teniendo temor de Dios. La gente se va a dar cuenta que no somos de los que todo el tiempo estamos pidiendo prestado. Dios no quiere eso, no quiere deudas. Dios hace al rico y al pobre. Al rico lo hace rico porque sabe que dio de lo que tenía; la riqueza no lo va hacer caer. Pero si el pobre no es sensato, no sabe administrar, y todo lo hace mal, no le dará más. Hemos aprendido que al rico hay que tenerle envidia, pero no es así. Hay gente rica que le puede enseñar a uno. Es necesario tener esa enseñanza para poder salir adelante. José aprendió de un hombre rico, él fue puesto en un lugar muy importante, un hombre confiado, temeroso de Dios, humilde, y Dios se aseguró que ese hombre fuera prosperado también. Dios hace al pobre y al rico, nosotros estamos en la búsqueda que Dios nos enriquezca en todo. En todos los aspectos de la prosperidad: la familia, el trabajo, etc. Dios no nos quiere más de esclavos, no quiere vernos tristes por lo que debemos.

Decimos: “¿Por qué Dios no me ayuda? Pero ¿no será que todavía hay cosas en el corazón que debemos cambiar? Hay cosas que Dios cambia, pero hay cosas que nosotros debemos cambiar.
Dios anda en busca de tu corazón antes de prosperarte, porque en él guarda los motivos por los cuales quieres ser próspero en todas las áreas de tu vida. Si hay cosas todavía que no hemos superado, él no nos va a prosperar, pues no nos dará algo para que nos aparte de El. Dios quiere ordenar las prioridades en tu vida. Mientras Dios está trabajando en tu corazón, se asegura que te va a prosperar cuando termine.

Esto tiene que ver con tu corazón. En él están las emociones, todos los días nosotros decidimos. Casi siempre lo hacemos por lo que sentimos. Nuestros sentimientos van a determinar nuestras decisiones. Por ejemplo, un muchacho mira una patoja cristiana, le gusta, la observa, le habla, la invita a salir y, por fin, le dice que está enamorado de ella. Vamos a suponer que le va bien y ella le dice lo mismo. Se decidió a conquistarla porque sintió algo. Apuntó al lugar de su ser donde guarda sus sentimientos, porque ahí guarda sus decisiones. Yo estoy en la búsqueda de ser eficiente en las decisiones que tomo.

Por ejemplo, tú decidiste venir hoy, levantarte, comer, trabajar, pero ¿cuáles son las razones por las cuales lo hiciste? Algunos decidieron venir, pero no están con la mejor disposición o hay algo ahí dentro que no los deja sentirse bien. Decidieron, pero de mala gana. Se sienten incómodos.

Entonces, decides, pero mal, porque te sientes insatisfecho. Tal vez, tú estás trabajando, pero lo haces porque tienes que hacerlo. Cuando decidas que ese trabajo es lo mejor que existe en la tierra, serás el mejor trabajador.

Génesis 1:1-2 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”
El Espíritu se movía en medio de un desorden. Eso fue lo que llamó la atención de Dios.
Entonces, El decidió algo: ordenarla. El está observando todo el tiempo y cuando encuentra la oportunidad de ordenar, lo hace. En nuestro caso, Dios nos está observando y si nuestra vida está desordenada y vacía, El quiere ordenarla.

Versículo 3: “Y dijo Dios sea la luz; y fue la luz.”
Empezó a hablar. Reconoce la situación y empieza a decidir sobre lo que no está bien. ¿Cuántos tienen naturaleza de Dios aquí? ¡Todos! Tú eres templo del Espíritu Santo, El te lavó con su sangre, eres un genuino hijo de Dios. La naturaleza de Dios es ver que si todo está desordenado, ordenarlo. ¿Qué haces tú si hay algo en tu vida que no está bien? Lo empiezas a ordenar. Así es Dios también. ¿Qué hubiera dicho Dios si ve pobreza? ¿Si ve maldad? Bendice. Dios empieza a ordenar lo que debe de suceder en el momento en que El ve cómo están las cosas.

Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en El crea no se pierda, mas tenga vida eterna.”

¿Sabe quién decide creer en Jesús? El que reconoce que su vida no está ordenada. Dios decidió dar a su Hijo para ordenar la vida, lo decidió cuando vio que muchos se habían perdido. Pero El viendo nuestra condición, tomó la decisión de dar a su único hijo por todos nosotros, para que todos los que creamos en El no nos perdamos. Vio el caos en el que estábamos y decidió dar. Es el resultado de algo que surgió en el corazón de Dios. Vio desorden y ordenó. Vio necesidad y otorgó algo para suplir la necesidad y cambiar las circunstancias de los seres humanos. Di: “Dios decide”.

Dios decide a lo que también tú decides. Si decidiste un día abrirle tu corazón a Jesús, El decidió entrar. Si decidiste creer en El como tu Señor y Salvador, El decidió darte su Espíritu. Al día de hoy, El decidió de acuerdo a lo que tú decidiste. Sus decisiones son el resultado de lo que tú llevas en el corazón. Por eso, Dios apunta a tu corazón.
Hebreos 4:12 “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

Di: “intenciones”. Ahí llega la Palabra de Dios, a discernir las intenciones. ¿Por qué quieres prosperar? ¿Cuáles son las intenciones de tu corazón? La Palabra de Dios puede evidenciar cuáles son tus intenciones. ¿Cuáles eran las intenciones del corazón de Dios al hacer al hombre rico? La intención de Dios es que todos seamos bendecidos en todo. Pero no todos estamos dispuestos a que nos traten. ¿Dónde se lleva la humildad? En el corazón. Y Dios anda atrás de ese corazón para trabajar en él, para pasarlo por fuego, para hacer que se vaya el orgullo, para quitar las malas intenciones. ¿Sabe qué decía Dios de David? Este hombre es conforme a mi corazón porque hará todo lo que yo le pida. ¿Qué hará una persona con el corazón amargado?
¿Con el corazón lleno de ira y de rencor, con ganas de vengarse?

Lleve su corazón al altar y que Dios lo sacrifique para poder tener un corazón libre.
Ezequiel 33:23 “Y le haré un corazón nuevo, quitaré el corazón de piedra y pondré un corazón de carne para que andes en mis preceptos, los guardes y los pongas por obra.”

¿Cuáles son las intenciones que tu corazón tiene? ¿Por qué sales a trabajar? ¿Por qué decides perdonar? ¿Por qué decides amar? ¿Por qué vienes a la iglesia? ¿Por qué buscas a Dios? ¿Para que te saque de tu escasez o porque lo amas con todo tu corazón? Una vez le dije algo al Señor, cuando pasamos una situación económica bastante seria: “Yo creo que me vas a bendecir y vas a prosperar a mi familia, pero si por alguna razón, decides no hacerlo, de todas formas yo ya propuse en mi corazón seguirte amando, sea que nos saques de esto o no. Quiero que sepas que te amo porque eres Dios y tanto en la abundancia como en la escasez, serás mi Dios. Y no dejaré de creer en ningún momento de mi vida, donde esté. Ahí levantaré mis manos y declararé tu nombre. Hasta ese momento, serás mi Dios. Lo más importante no es todo lo que me quieres dar, sino tú. Teniéndote a ti, tengo todo, nada me falta. Lo que hoy estoy pidiendo es la preparación de todo lo que me vas a dar”. Y mis ojos vieron cómo Dios nos sacó de eso. Entrega tu corazón y las intenciones que llevas dentro.

Di: “Señor, cambia mi corazón, las razones por las cuales yo te busco; quiero que sean las correctas.. Gracias. Amén”.

Pastor Hugo López

jueves, 5 de octubre de 2006

Fe y respeto, base de los milagros

¡Qué importante es que comprendamos los principios de la Palabra de Dios! Muchas personas dejan de recibir las bendiciones del Señor por no ponerlos en práctica. Otros, en cambio, han aprendido a guardarlos y han recibido milagros. La Biblia menciona a una mujer estéril llamada Ana, necesitada de un milagro del Señor, que hizo voto diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares a mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida. (1 Samuel 1:11)
Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, el sacerdote Elí miraba su boca, pero Ana hablaba en su corazón y sólo movía sus labios, mas su voz no se escuchaba. Entonces él la tuvo por ebria y le dijo: “¿hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino”. A lo cual ella respondió: “No, Señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por mujer impía, porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora”.
Ana rogó a Dios por un hijo, pero al mismo tiempo manifestó una actitud constante de respeto y fe. Quiero resumir tres aspectos que se observan en Ana en cuanto al respeto. El primero es que ella respetaba a su marido, pues cuando él le dijo "¿por qué no comes? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?", ella no le respondió mal, sino comió y agradó a su marido. En segundo lugar, Ana respetaba a Dios, pues no vino en amargura delante del altar del Señor para reclamar por su condición, sino que, por el contrario, pidió al mismo tiempo que ofrecía a Dios. La mujer no tenía hijos que ofrecer, pero dijo: "si me das un hijo varón, te lo ofrezco”.
El tercer aspecto es que ella respetaba al siervo de Dios. Cuando el sacerdote Elí se acercó a ella, él la juzgó mal, pensando que estaba ebria, pero Ana no le contestó irrespetuosamente, sino le llamó mi señor. Cuando Elí encontró respeto de parte de Ana, pronunció la palabra profética y se produjo el milagro que ella esperaba. El sacerdote le dijo: Dios conceda tu petición. Ella recibió su milagro por medio de la palabra que el sacerdote había pronunciado. Ana creía que él era un hombre de Dios y que podía ser usado por Dios, y por lo tanto, lo respetaba. Por lo tanto, debemos recordar que si necesitamos un milagro de parte de Dios, tenemos que respetar a las autoridades puestas por Dios.
Este es un principio de éxito espiritual. Hoy en día se han perdido estas tres formas de respeto en la sociedad. No se respeta al hombre de la casa, no se respeta a Dios y se le reclama en amargura, y tampoco se respeta al hombre que Dios usa.
Es necesario que comprendamos que en este tiempo también existen los profetas y sacerdotes de Dios y que debemos mostrarles respeto. Ellos pueden ser muy humildes, pero el Señor habla a través de ellos. ¿Qué hubiera sucedido si ella le hubiera contestado mal al sacerdote? Posiblemente, en vez de que Eli le dijera "ve en paz", la hubiera reprendido y Ana no habría obtenido su milagro. Siguiendo el relato de Ana, la Escritura señala que ella dijo al sacerdote Elí: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. Surge entonces la pregunta ¿por qué Ana no estuvo más triste, si aún no tenía el hijo que deseaba?
La respuesta es que ella confió en la palabra que le dio el siervo de Dios. Cuando la fe se levanta para creer en las locuras que Dios ha dejado en sus Escrituras, entonces las cosas suceden. Aunque ella no tenía el hijo, creyó en la palabra profética, y esto alejó la tristeza. "Y levantándose de mañana (ella y su esposo), adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella”.
Sin embargo, Ana era una mujer de respeto y de fe. El respeto regularmente sigue a la fe. La Biblia dice que Jesús entró a Nazareth y la gente vio en él al carpintero, hijo de José y María, y no al Hijo de Dios que hacía milagros. La Biblia también dice que, por esta razón, no pudo hacer milagros allí, pues no creyeron. Aún los que se acercaron a Jesús debían mostrarle respeto para recibir de él un milagro.
Pastor Cash Luna

Dios lo dice, Yo lo creo

La Palabra dice que son preciosas y que son grandísimas. Yo le pregunté al Señor por qué son preciosas, y Él me contestó que son preciosas, porque son agradables.


2 Pedro 1:3-4 “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.”

Quiero compartirles acerca de lo que son las promesas de Dios. La Palabra dice que son preciosas y que son grandísimas. Yo le pregunté al Señor por qué son preciosas, y Él me contestó que son preciosas, porque son agradables. Cuando lees las promesas, cuando se desarrollan, todas son positivas. No son promesas con condiciones, son completamente positivas, por eso son preciosas.

También le pregunté por qué las promesas son grandísimas. A lo que respondió que porque interviene su poder. La Palabra dice que nos han sido dadas para que nosotros seamos partícipes de la naturaleza divina. Dios quiere que lleguemos a ser como Él es. Esto hace las promesas grandísimas.

Cuando estaba leyendo las promesas, me di cuenta que hay alrededor de 900 promesas en la Biblia. Nosotros siempre anhelamos y queremos algo del Señor, y Él nos escribió ¡900 promesas! Todos tenemos necesidades, y siempre andamos buscando algo.

Las promesas son un regalo de Dios, vienen a bendecir nuestra vida y están allí para que las usemos. Lo tremendo de ellas es que ya alguien las compró y las pagó. Cristo Jesús las compró con su crucifixión y su resurrección. Desde ese momento, ya pueden ser nuestras. Las promesas pueden estar escritas en la Biblia, pero no quiere decir que automáticamente sean nuestras, ni nos garantiza que ya las tenemos en nuestra vida. Las promesas van a seguir estando allí en la Biblia y no en nuestra vida si nosotros no las reclamamos.

Las promesas son nuestro derecho. Tenemos derecho a exigirlas, son nuestra herencia espiritual. Tenemos que vivir de acuerdo a ellas. Si las necesitamos, tenemos que tener la fe de creerlas y tomarlas. Si tú quieres las promesas para tu vida, tienes que creerlas y creer que son de Dios. Tienes que tener certeza de la verdad, tener confianza y fe. Además de tener fe, necesitas declarar que son de Dios y no declarar lo negativo. Tienes que declarar siempre la Palabra de Dios. Si no haces esto, las promesas sólo estarán en la Palabra y no darán fruto en tu vida.

Nuestra mente y nuestra boca tienen que estar conectadas para que podamos desarrollar fe. Los siguientes son cinco ejemplos sobre cómo podemos conectar nuestra mente con nuestros labios y ser productivos: 1) Nuestra posición es la misma posición que tiene Cristo Jesús: a la diestra del Padre.

Hebreos 1:3 “El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las Alturas.”
Apocalipsis 3:21 “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.”

Efesios 2:6 “Y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.”

Dios Padre ha puesto a Jesucristo a su diestra, y a nosotros junto a Jesús. Dios puso a Jesús sobre toda autoridad, principado y potestad. Dios le dio esa autoridad a Jesús. Tú también tienes la misma autoridad. ¿Cómo no vamos a creer que esas promesas son nuestras si estamos en un lugar privilegiado? Cuando recibimos a Jesús en nuestro corazón, nacemos de nuevo en el espíritu y todas estas cosas son hechas.

Nosotros podemos poner nuestra fe en el trabajo, en el dinero, en los amigos, en la posición que tengamos en la sociedad o en la iglesia, pero Dios quiere que pongamos nuestra fe en Él, porque va a provocar que seamos un mejor testimonio para Él.

2) Tú tienes lo que Cristo tiene.
Efesios 1:3 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.”

Ya Dios nos bendijo, o sea ya está hecho. Ya todas las cosas nos pertenecen. Las cosas de Cristo están allí, pero tenemos que aprender a pedirlas. Lo mismo que tiene Cristo lo puedes tener tú.

Las cosas ya nos fueron dadas por gracia, no tienes que esperar a estar angustiado, afligido o necesitado para poderlas pedir.

No necesitas que Dios te las muestre para poderlas pedir. Yo me recuerdo que cuando estaba en el grupo de jóvenes, había ciertas personas que querían tener novio. Deseaban que el Señor les mostrara en sueños quién era. A veces, uno quisiera que Dios dijera exactamente quién es para así animarse a decir algo. No se puede, eso es lo más fácil. Uno tiene que entrarle con ganas al que le gusta, actuar por fe. Si te gusta alguien, por lo menos acércatele y preséntate y pregúntale acerca de él, pero si te gusta y nunca le hablas, no se van a conocer.

Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

Tenemos que tomar las promesas por fe. Desde el momento en que somos hijos de Dios, pasamos a tener ese derecho.

Marcos 9:23 “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”

¿Qué necesidad tienes? Quizá estés esperando una palabra específica, o una palabra de consuelo o necesitas sanidad. Por más que tratemos de buscar, nunca vamos a poder suplir esa necesidad, pero si crees que Dios te lo va a dar, lo vas a recibir, porque Dios ya lo prometió.

3) Cree y reposa.
Debemos de tener fe de que en cualquier situación que enfrentamos, Dios está allí. El Señor nos motiva a que reposemos, a que descansemos en Él. Este reposo no es reposo físico. Él quiere que reposemos en nuestro interior. Puedes tener una calcomanía o un rótulo que identifique que eres cristiano o que Dios te da paz, pero eso no te lo garantiza, porque si desde que amanece hasta que anochece estás afligido, con temores, puedes estar reposando físicamente, pero internamente estás mal. Dios quiere que reposes en Él.

No es que no vayan a venir dificultades y que no te vayan a doler, pero cuando confías y crees en el Señor, sabes que Él va a tomar control de una manera u otra.
Hebreos 4:3 “Pero los que hemos creído entramos en el reposo…”

Si tú estás en el Señor, vas a entrar en su reposo. Si nosotros vamos a creer en Dios en todo momento, Dios va a quitar esa aflicción o angustia.

Hace como cinco años, mi esposo empezó a viajar a dar congresos del Espíritu Santo. Antes de ir a uno de esos congresos, yo le había pedido a Dios que me ayudara porque estaba teniendo mucho conflicto y aflicción internamente. Le dije al Señor que si me lograba abrir y hablar con alguien, que fuera con una psicóloga. Yo creía que me estaba volviendo loca. Llegamos al congreso, todo durante el congreso me molestaba y estaba enojada. Tenía un conflicto interno, y no sabía por qué. Ya no aguantaba más. Cuando ya estaba terminando de ministrar mi esposo, me fui para una sala que tenían para pastores. Cuando estaba llegando a la salita, pasó una señora, la tomé de la mano y la entré a la sala conmigo y empecé a llorar. Le dije que yo sabía que no me conocía, pero no aguantaba más. Yo seguía llorando y diciéndole todo lo que sentía.

Ella se me quedó viendo, y me dijo que era psicóloga. Yo me comencé a reír, el Señor me empezó a llenar de gozo. Seguro que ella creía que estaba loca. Yo pensaba que me iba a decir que necesitaba liberación, y muchas cosas más. Pero ella lo que me preguntó fue que si me había operado para no tener hijos. Yo le dije que sí, y ella me dijo que eso causaba un desbalance en el cuerpo, y esto causa alteraciones ciertos días del mes. Ella me dijo que le pidiera al Señor que me ayudara a controlar eso, porque estaba permitiendo que las circunstancias me controlaran en lugar de yo controlar las circunstancias.

Muchas veces, queremos a solas resolver nuestras necesidades, pero a veces necesitamos la ayuda de un amigo, líder o del Señor. En ocasiones nos ahogamos en un vaso de agua por no pedir ayuda. Tenemos que creer que Dios tiene la solución para nosotros.

4) Declara victoria con tus palabras.
Lucas 6:45 “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”
Para poder declarar palabras de victoria, tenemos que sanar nuestro corazón. La Palabra dice que de la abundancia del corazón, habla la boca. Así que si usted o sus amigos hablan muchas malas palabras, imagínese cómo está su corazón. Lo que digamos refleja lo que hay en nuestro corazón.

Un ejemplo bien sencillo: ¿Qué pasa cuando le dejamos de decir a nuestros hijos o esposo que los queremos? Empiezan a pensar que ya no los queremos, aunque nuestras acciones digan que sí. Cuando uno lo dice, y lo hace seguido, está reforzando en uno el que sí ama a la persona, y está reforzando en la persona el que reciba el amor de uno. Es un ejemplo simple, pero hay muchas personas que no tienen ese hábito y lo tienen que cambiar.
1 Samuel 17:37; 45-46 “Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, Él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.”

“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.”

Este ejemplo es el de David cuando peleó contra Goliat. Esa fue una declaración poderosa. Si tú hablas así, la gente podrá ver que hay un Dios verdadero. David declaró el final de la batalla desde el principio, porque sabía que Dios estaba con él y de dónde venía la autoridad y el apoyo. Él ya tenía la promesa y la había creído. Tenemos que ver las cosas que no son como si fuesen.

5) Profetiza tu futuro.
Lastimosamente, por el mundo en el que estamos y lo que nos rodea, desarrollamos una mente negativa y unos labios negativos. Tenemos que cambiar esa información para poder profetizar lo que quieres para tu vida. Analízate, y mira si te expresas positiva o negativamente. Un ejercicio que puedes hacer es declarar en voz alta frases para tu vida. Por ejemplo:

Yo camino en el fruto del Espíritu.
Yo camino en amor.
Yo soy paciente.
Yo puedo esperar por las cosas con gozo.
Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús y he sido aceptado por Él.
Yo soy libre de pecado y vivo en justicia.

Tienes que estar dispuesto a cambiar tu forma de hablar. Vas a ver los resultados rápido. Vamos a declarar Palabra de Dios. Vamos a poner a trabajar nuestra boca, la vamos a unir con nuestra mente. Vamos a tener resultados para poder dar fruto del Espíritu Santo. Con esto, vas a lograr bajar ese mundo espiritual a tu mundo natural. Dios quiere cambiarnos y restaurarnos día a día, y en eso vamos a confiar.

Tomado de la Pastora Sonia Luna http://www.cashluna.org/mujereresexcepcional.cfm?get=view&ID=391

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